viernes, 12 de octubre de 2012

La huelga de la CEAPA

Carlos Rodríguez Mayo
La próxima huelga de alumnos, convocada conjuntamente por el Sindicato de Estudiantes y por la CEAPA, "Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres", supone un paso más en la irracionalidad en la que se mueve la política de nuestro país. Durante años hemos asistido a convocatorias múltiples del Sindicato de Estudiantes, en las que uno o dos alumnos universitarios del S.E. paraban toda la enseñanza media con sólo conseguir la publicación de la noticia en el periódico. Y es que los alumnos de enseñanza media interpretaban e interpretan la convocatoria como un día libre, en tanto que los padres y tutores no asumían ni asumen la responsabilidad de la asistencia o inasistencia de sus hijos.
Para mayor irracionalidad, este año se suma una asociación de padres a la ceremonia de la confusión, la CEAPA. Su propuesta es una falta de respeto a toda la enseñanza pública. Aquellos que deberían valorar el trabajo que se hace con sus hijos son los que promueven la inasistencia y la disfrazan de huelga contra los recortes. Ellos saben que el éxito de su convocatoria está garantizado y no les importa manipular a los menores de edad ni interrumpir este servicio educativo tan importante para el país. Pues bien, si tan importante es, ¿por qué lo interrumpen? 
El asunto tiene tan poca lógica como si una asociación de usuarios de autobús o de tren, programase una huelga de uso de ambos. Con ello sólo se consiguiría potenciar fuentes de transporte alternativas. ¿Qué fuentes de servicio alternativas hay a la enseñanza pública?
Pues eso, para eso también sirven las huelgas de la CEAPA y del Sindicato de Estudiantes.

lunes, 8 de octubre de 2012

Nuevas competiciones deportivas en los recreos

Carlos Rodríguez Mayo
El departamento de Educación Física del Instituto remitió una carta a la última Comisión Pedagógica del curso pasado en la que reclamaba una responsabilidad preferente en la organización de actividades extraescolares en los recreos. Por eso, cuando en septiembre los alumnos de ICS se mostraron interesados en continuar con la labor iniciada meses atrás por sus compañeros, yo les remití a unas reuniones que concertó Fernando, el jefe de extraescolares, en los recreos, con la nueva profesora de Educación Física, Garbiñe Urbieta.
En las reuniones realizadas, el nuevo departamento responsable planteó sus criterios de organización y la normativa de la competición. En ellas, también, los alumnos y yo manifestamos algunas sugerencias que defendían un planteamiento semejante al de los torneos del pasado curso. Sin embargo, nuestros puntos de vista no se consideraron pertinentes y no fueron aceptados. A pesar de ello, hemos mantenido nuestro compromiso de colaboración, porque pensamos que lo importante es que las competiciones se produzcan. Además, y por las mismas razones, agradecemos el esfuerzo de Garbiñe y la deseamos todo el éxito posible en su labor, pero al mismo tiempo debe de quedar claro para quien quiera saber qué es lo que pasa, que la dirección del Centro ha dejado los torneos de los recreos en sus manos y que nosotros, en adelante, no seremos más que colaboradores episódicos de esta actividad, que sigue siendo importante y necesaria, pero que es también "diferente" a la que pensamos y organizamos el curso pasado.
Por ahora, nada más.

sábado, 6 de octubre de 2012

Coordinación de Geografía de España

Carlos Rodríguez Mayo
Me cuentan que en la última reunión de coordinación de Geografía se contó que los problemas comentados en nuestro anterior artículo se solventaron directamente en la prueba, al tiempo de ser descubiertos. Me alegro infinito de que, por esa razón, nadie haya sido perjudicado. Sin embargo, creo que no sobra sugerir a los coordinadores que piensen mejor el contenido de sus exámenes, que respeten los acuerdos alcanzados y que vigilen más y antes el trabajo que la imprenta realiza con el material que ellos les envían, porque ellos son los únicos responsables y está en juego el trabajo de muchos centros y el porvenir de muchos chicos.   

jueves, 13 de septiembre de 2012

Nuevos errores en la prueba de selectividad

Carlos Rodríguez Mayo
Hoy me han enseñado el examen de Geografía de España de la prueba de septiembre de selectividad. En él hay un ejercicio, que aparece en uno de los dos exámenes optativos, que me ha parecido equivocado en un doble sentido. El ejercicio se compone de dos diagramas ombrotérmicos, que es la forma correcta de referirse a lo que se suele llamar climogramas, de dos ciudades españolas: Albacete y La Coruña, que el alumno tenía que comentar. Pues bien, ambos gráficos incluyen dos ejes verticales (o dos ejes de ordenadas)  para representar respectivamente las cantidades de precipitaciones medias mensuales y las de las temperaturas medias mensuales, en los que no se guarda la relación de dos a uno, que permite en un vistazo establecer el nº de meses secos, según Gaussen, como se aconseja en las reuniones de coordinación, con lo que se lleva al alumno al error. Esto no sería muy grave si, además, no se introdujera debajo una relación de temperaturas medias absolutamente imposible. El efecto de este error es demoledor porque éstas temperaturas medias provocan un auténtico cortocircuito en la mente de los profesores y alumnos que se han detenido a leerlas y citarlas.
Los últimos años han sido especialmente abundantes los errores en distintos ejercicios de la prueba de selectividad de distintas asignaturas, y algunos han saltado incluso a la prensa, no tanto por el error en sí mismo como por la movilización de alumnos y profesores para intentar conseguir una solución conveniente a la evaluación de los ejercicios. La experiencia acumulada al respecto, sin embargo, es muy insatisfactoria. Lo normal es que se atiendan las reclamaciones de los alumnos que las formulan, en vez de anular la pregunta "equivocada" para todos ellos. Esto es para mi radicalmente injusto. Por eso me tomo la libertad de denunciar estos errores. Aunque es muy cierto que el que tiene boca se equivoca (y yo el primero, por desgracia), también es deseable que nunca paguen justos por pecadores. Eso es justamente lo que hasta ahora ha sucedido con los errores de los coordinadores en los exámenes de selectividad. Espero que no se repita.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La disciplina, un problema colectivo

Carlos Rodríguez Mayo
Se cuenta que en nuestro instituto hubo una vez un inspector que decubrió una clase en la que un profesor sufría la grave indisciplina de sus alumnos, a quienes no era capaz de controlar. La reacción de la experimentada autoridad educativa no consistió en abroncar al profesor con problemas y sí en la reunión de los cargos directivos a los que se echó en cara su inhibición y la falta de un apoyo necesario para resolver la cuestión. La moraleja de esta historia insiste en que los problemas individuales de disciplina no son sólo problemas individuales, porque son, también y sobre todo, problemas colectivos.
Los problemas de disciplina se concentran en determinados tipos de clases (con mucha frecuencia en los grupos no bilingües con especial proporción de repetidores) y en algunos profesores. En mayor o menor grado todos sufrimos de ellos para conseguir dirigir nuestras clases, como es nuestra obligación, pero algunos los sufrimos (me incluyo) de forma más intensa. El sistema se rompe siempre por el lado más débil, y nuestra responsabilidad es reforzar esas debilidades para que el sistema resista. A mi modo de ver, tolerar el desafío de las normas no es la solución al problema. Todo lo contrario. La norma debe de respetarse a toda costa. La norma es común, por eso es responsabilidad de todos coordinar el procedimiento disciplinario que intente impedir o cambiar los comportamientos negativos. Para ello se debe de hablar, especialmente entre las autoridades y los profesores de los grupos más conflictivos. Hay que saber qué es lo que se puede hacer para no tener que tolerar que un alumno no traiga libros, lápiz o cuadernos a clase, o se levante o coma o hable sin pedir permiso, o cuáles son los límites de una vestimenta indecorosa... Tambien se podría plantear el posible recurso a la intervención de los profesores de guardia en un aula para alumnos expulsados en la que se imponga un trabajo obligatorio que redime, si se cumple, o que incrementa la sanción, si no se cumple, y discutir sobre los castigos en los recreos y sobre la necesaria intervención de los jefes de estudios y de la dirección. Otro tema sería el de los problemas disciplinarios en las actividades extraescolares de varios días de duración, para poder impedir que por las noches no se duerma en las habitaciones y para que al día siguiente la gente esté en condiciones de atender a los objetivos de cada excursión.
No hacerlo sería dejar de abordar los problemas reales más importantes que tenemos, y abundar en la falsa propaganda de que todo marcha bien, a pesar de que el sistema se sigue degradando.  

lunes, 10 de septiembre de 2012

La gran desilusión

Felipe de Vicente (columna de opinión de El País: 9-IX) 
En la página 84 del programa electoral con el que el Partido Popular concurrió a las pasadas elecciones puede leerse: “El Bachillerato constará de tres cursos, de los cuales el primero tendrá carácter de iniciación”. Mariano Rajoy, en el discurso de investidura y con una frase muy similar, volvió a prometer un Bachillerato de tres cursos. Durante los ocho años de oposición, los responsables de temas educativos del partido han repetido en diversos foros la necesidad de acomodar nuestro Bachillerato a los estándares europeos (de tres o más años en casi todos los países). Un Bachillerato de tres años era, por lo tanto, no sólo una promesa electoral, sino una reforma necesaria de nuestro sistema educativo.
Tras el Consejo de Ministros del día 29 de junio, el ministro Wert anunció las líneas maestras de la reforma educativa que prepara el Gobierno: la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa. De Bachillerato de tres años, nada. La promesa electoral se ha trastocado por esta realidad: “La ESO tendrá cuatro cursos, el último de los cuales será de iniciación al Bachillerato y la FP”. Pero eso no es un Bachillerato de tres años, es una ESO de cuatro cursos con un cuarto similar al que había diseñado el último Gobierno socialista con el ministro Gabilondo.
Otro de los elementos estrella del anteproyecto es la introducción de evaluaciones a lo largo de las etapas educativas. A mi juicio, excesivas. Por ejemplo, se contempla una prueba de diagnóstico al terminar 3º de la ESO que tiene carácter orientador hacia a alguna de las dos vías y una evaluación al término de la ESO (al curso siguiente) cuya superación es condición para acceder tanto al Bachillerato como a la FP. Si se pretende acabar con el abandono escolar temprano esta última sobra, ya que sería suficiente con la evaluación de 3º de la ESO. Una vez iniciada una vía u otra, no hay que poner más trabas, sino incentivar que el alumno siga, sin menoscabo de las evaluaciones de cada curso y de la necesidad de superar con un mínimo de suspensos cada curso para acceder al siguiente.Las líneas generales del anteproyecto de ley ni tan sólo intentan disimular el abandono de la promesa electoral de un Bachillerato de tres cursos. El punto central de la reforma es la configuración del 4º curso de la ESO con dos vías, una orientada a la Formación Profesional (con materias aplicadas) y otra al Bachillerato (con materias más académicas). Se podría decir que esto es una aproximación a la propuesta electoral, que el 4º curso de la ESO sería, en la práctica, el primer curso de la FP o del Bachillerato. Pero no es ni será así, mientras no se corrija el anteproyecto. Según se lee textualmente en la información suministrada por el Ministerio de Educación, “la elección de itinerario en 4º de ESO no es decisiva: por regla general los alumnos de enseñanzas académicas se presentarán a evaluación de acceso a Bachillerato y los de aplicadas a evaluación de acceso a FP, pero podrán presentarse a una u otra según decidan”. Es decir, se podrá cursar el Bachillerato desde cualquiera de las dos vías, por lo tanto no puede haber una verdadera continuidad curricular entre la vía de orientación al Bachillerato de 4º de la ESO y el primer curso del Bachillerato.
El Partido Popular, si sigue adelante con lo anunciado, no sólo está incumpliendo una promesa electoral y de investidura, está abandonando una reforma necesaria, profundamente sentida y demandada por el profesorado. Creo que los profesores que han estado apoyando durante años un Bachillerato de tres cursos y han escuchado de boca de los responsables de política educativa del partido la promesa de esta reforma se merecen alguna explicación pública por parte del ministro el cual pronunció estas palabras ante la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados (31-I-2012): “Mantendremos sin variación la escolarización obligatoria hasta los 16 años, pero nos proponemos cambiar la actual estructura de la secundaria de 4 + 2 [4 cursos de secundaria más 2 de bachillerato o formación profesional] a 3 + 3 [3 cursos de secundaria común más 3 de bachillerato o formación profesional de grado medio], dividiéndola en dos etapas de la misma duración”.El modelo de reforma de la enseñanza secundaria que hemos venido defendiendo hace muchos años desde la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto se basa en un modelo que funciona bien, el francés. En nuestro vecino país, el equivalente a la ESO dura tres años y a continuación empieza el Bachillerato, con tres modalidades, una de las cuales es el equivalente a la Formación Profesional de Grado Medio español, aunque algo más exigente. Este modelo tiene la virtualidad de convertir la FP, a la que se quiere lógicamente promocionar, en un Bachillerato profesional, de tres cursos de duración como los restantes. En este modelo la FP no es una vía para quienes “no pueden“ hacer el Bachillerato, es otro tipo de Bachillerato. Además, el modelo francés mantiene la escolarización obligatoria hasta los 16 años, por lo tanto, aunque se termine la enseñanza secundaria inferior (ESO) a los 15 años, todos los alumnos han de seguir estudiando hasta cumplir, por lo menos, los 16. Al iniciar algún tipo de Bachillerato, se facilita la continuidad y la reducción del abandono escolar temprano (26,5% en España, 17% en Francia; objetivo de la Unión Europea: sólo el 15%).

viernes, 7 de septiembre de 2012

A favor del bilingüismo en Bachillerato

Carlos Rodríguez Mayo
En el último claustro se sugirió al profesorado la reflexión acerca de la conveniencia de que el centro solicite un bachillerato bilingüe. Teniendo en cuenta la posición expresada en muchas ocasiones en este blog al respecto del bilingüismo en la ESO, mis compañeros me miraron para demandar una respuesta. Yo no quise hacerlo para darme un tiempo de reflexión y para poder explicar con claridad que es compatible y coherente la oposición a que mi departamento (Geografía e Historia) esté implicado en el PPLE de la ESO, con mi apoyo a la buena línea de un futuro bilingüismo como el que nos explicaron que se pretende introducir en el Bachillerato.
Mi punto de vista es fácil de entender. Yo estoy a favor del bilingüismo. A favor de un buen bilingüismo en el que profesores titulados enseñan la materia de la que son especialistas a sus alumnos, de manera que me parece muy bien el bilingüismo que se plantea en el Bachillerato, impartido por profesores de Inglés o de Francés en horario vespertino, para los alumnos y padres que voluntariamente lo soliciten.
Sin embargo estoy en contra del mal bilingüismo de la ESO en el que profesores de historia, plástica, matemáticas, tecnología o ciencias naturales intentan la cuadratura del círculo de enseñar lo suyo y el inglés al mismo tiempo y obtienen unos resultados semejantes a los de las azafatas de Ryanair en sus obligatorias explicaciones acerca de la seguridad de la nave, antes del vuelo.
Lo divertido del asunto es que ahora las altas instancias utilizan mis argumentos para justificar que en el Bachillerato no es posible aplicar el mismo esquema de bilingüismo que en la ESO, porque ello impediría alcanzar el nivel y la dimensión de los programas necesarios. De ello se deduce que, en contra de lo que ellos mismos mantuvieron durante años, los programas y la profundización de las asignaturas implicadas en el PPLE se resienten negativamente de su enseñanza en un idioma extranjero a lo largo de la ESO.
Queda en el aire, además, una sencilla pregunta que alguien debería responder cuanto antes: ¿Por qué lo que es intolerable en el Bachillerato resulta "positivo" en la ESO?  O dicho de otra forma: ¿Por qué no reconocer que el bilingïsmo de la ESO no funciona y dar marcha atrás para organizarlo con arreglo al esquema que se pretende aplicar en el Bachillerato?

martes, 3 de julio de 2012

La graduación

Tamara Méndez
Siempre se dice que cuando una puerta se cierra otra se abre y esto ha ocurrido. Hemos acabado una etapa importante en nuestras vidas. Seis años (para algunos alguno más) compartiendo historias, conocimientos, vivencias... Seis años con unos y otros profesores, que nos han educado y nos han visto crecer, y de los cuales nos llevamos un buen recuerdo.
Para celebrar todo esto nos encargamos de realizar una graduación, que se hacía por primera vez en el instituto. Un acto sencillo en el que hablamos algunos alumnos y también Freire, que como era el último año que estaba como profesor en el centro y como director del grupo de teatro, nos dedicó unas palabras. Todo bastante corto, con el fin de que aquello no fuese demasiado pesado. 
Tras esto, la entrega de orlas y bandas. Un momento muy emotivo en el que nos pudimos despedir de las tutoras y dedicarnos unas palabras cariñosas.
Finalmente, comenzó la pequeña merienda que había organizado Begoña. Un catering excelente. Creo que no lo podríamos haber dejado en mejores manos.
Con todo esto la fiesta fue un éxito. Las críticas fueron muy buenas y todos estuvimos contentos.
Muchas gracias a los que han hecho posible el acto: Al equipo directivo del centro en primer lugar, (Javier y Encarna) que nos han apoyado tanto económicamente como moralmente. Encarna ha sido mi profesora de economía este año y por tanto ha sido la que más desde dentro se ha involucrado en este proyecto.
A todos los profesores, por ayudarnos con la decoración y por su asistencia. En especial a Roberto, Miguelez, Agustín y Soraya. Y por supuesto a los padres, ya que sin ellos nada de esto hubiera sido posible.
Mi pequeña dedicatoria personal, no solo a la fiesta de graduación sino también a todos vosotros, los profesores, que habéis llenado de buenos momentos este curso. Muchas gracias a ti, Carlos, por este blog y por darnos la oportunidad de hacernos oir publicamente.
¡Se os va a echar de menos! Gracias por seis años llenos de buenos momentos. No os olvidaré. HASTA SIEMPRE.

sábado, 30 de junio de 2012

La reforma educativa de Wert

Carlos Rodríguez Mayo
Según los periódicos la próxima reforma educativa se basa en lo siguientes puntos: 
 1º- Se reinventan las reválidas al final de Primaria, la ESO y el Bachillerato y desaparece el examen de selectividad.  
 2º - Se facilita la capilaridad entre los itinerarios, a través de pasarelas distintas entre los distintos programas educativos. 
 3º - Se vuelve a las materias clave como Lengua, y Matemáticas, que con los idiomas sumarán un 25% más de peso horario, mientras desaparecen las marías u optativas descafeinadas que tanto habían proliferado. 
 4º- Se incentiva el esfuerzo. Se impide en bachillerato avanzar de curso con más de dos asignaturas suspensas. 
A mi me gusta la propuesta porque coincide en buena medida con mi diagnóstico.
Al respecto del primer punto diré que la evaluación del sistema a través de estos exámenes es un ejercicio imprescindible para homogeneizarlo y para medir el nivel de centros, profesores y alumnos. De ello depende la calidad del sistema. Con estas reválidas ya no hará falta explicar que saber no es un adorno, porque su misma existencia lo demuestra. 
Con respecto a los itinerarios, habría que decir que las pasarelas de comunicación entre ellos, a modo de vasos comunicantes, son siempre necesarias. Sin embargo, para no dar gato por liebre, el sistema debería de ser capaz de segregar anticuerpos contra la práctica del uso de caminos alternativos que resulten más fáciles y rápidos que el “recorrido normal”. Para evitar este problema no vendría mal permitir a la autovía regular la incorporación desde las otras vías con un semáforo de acceso, es decir, con un examen. 
En cuanto a la desaparición de las optativas "marías", estoy totalmente de acuerdo. Pero, cuidado. No olvidemos que además de Matemáticas y Lenguas, como asignaturas instrumentales, hay también Ciencias Naturales, Física y Química, Geografía e Historia y Literatura y Arte... No sólo hay que conocer los instrumentos para aprender, también hay que saber cosas. 
Sobre el esfuerzo hay que decir que es el elemento básico del aprendizaje y que su potenciación siempre debe ser la primera prioridad. Sin embargo, también es un arma de doble filo. Exigiendo más, no me cabe la menor duda, se consiguen mejores resultados, si lo que se mide es lo que se sabe, pero se empeoran los resultados si lo que se mide es la proporción de aprobados. A los socialistas les importó poco el saber y mucho la % de aprobados, por eso Pisa les pisó en el callo. Ahora el PP incentiva el esfuerzo, pero habrá que soportar, en consecuencia, un aumento de la proporción de suspensos y una reducción consiguiente de la proporción de los alumnos que opten por la fórmula más difícil: el bachillerato. 
La estructura que tenemos incluye dos tipos de IES, los antiguos centros de FP, que tienen bachillerato y módulos, y los antiguos centros de bachillerato, que sólo tienen bachillerato. Para racionalizar el gasto, me parece, lo lógico sería volver al punto de partida, previo a la LOGSE, y separar a los Centros de Bachillerato de los Centros de Formación Profesional, centralizando el bachillerato en los IES sin módulos. Lo mismo debería suceder con el bilingüismo, porque la especialización ahorra y mejora la calidad.

jueves, 28 de junio de 2012

Otra evaluación negativa del bilingüismo

Carlos Rodríguez Mayo
Como el año pasado la autoridad educativa no ha hecho pública ninguna evaluación del bilingüismo que permita comprender qué es lo que está pasando.
Pues bien, mi departamento, que ha sido implicado en el PPLE en contra de su voluntad, sigue manifestando los problemas que resultan para la Geografía e Historia de su impartición en otro idioma (los programas se reducen a lo mínimo), mientras al mismo tiempo no se denota una mejoría en el conocimiento del idioma extranjero.
Manifestación de ello son los resultados de las pruebas de selectividad de los tres últimos años. A diferencia de lo que sucedió el primer año de los representados abajo, con el último grupo sin bilingüismo -el cual consiguió no tener ningún alumno suspendido y obtuvo como máxima frecuencia el 7-8-, los grupos del curso pasado y de éste, ambos ya bilingües durante la ESO, suspenden en una proporcion minoritaria y obtienen como frecuencia máxima el 5-6.
Por lo tanto, aunque es evidente que este año los resultados en inglés son mejores que los del año anterior, ambos grupos bilingües siguen muy por debajo de los del grupo no bilingüe del 2009-2010.
Interpretar que la enseñanza bilingüe no ha funcionado durante la ESO a un nivel suficiente como para que se note en una mejora en los resultados de sus alumnos en el examen de selectividad, es una deducción que tiene bastante lógica.
Mientras las autoridades no hagan otra evaluación, esto es lo único que tenemos.

Respetar el honor de los otros

Carlos Rodríguez Mayo
Me dicen algunos compañeros que piense en las heridas que se producen por las opiniones vertidas en este blog. Les contesto que este blog es una revista de opinión y que su virtualidad es esa, la de expresar pensamientos, críticas o desacuerdos personales acerca de lo que pasa al lado. Me dicen que no conviene que se vea una división entre el profesorado tan notable como la que yo trasluzco en mis comentarios y yo les digo que es mi opinión la que aparece y que yo tengo derecho a expresarla, aunque sólo sea mía, para poder convencer con mis razonamientos, para poder explicarme y para que otros puedan hacer lo mismo (y vuelvo a repetir la cantinela de que el blog está abierto a todos para que todos transmitan su opinión firmada y responsable al respecto de lo que sea) y les digo que no entiendo por qué hay que esconder lo que se piensa, por qué conviene callarse cuando uno no está de acuerdo, o por qué tiene uno que conformarse con decir lo que corresponda a quien corresponda y no hacer público lo que es público para que todo el mundo se entere de lo que pasa.
En una sociedad democrática es necesario una escuela que enseñe a expresar en público las cuestiones que son públicas, y hacerlo en una revista es algo que tiene una antigua tradición. En una sociedad democrática la discrepencia no es casi nunca la contraposición entre verdad y mentira, sino más bien la contraposición entre dos visiones diferentes y muchas veces complementarias de la misma cuestión, de manera que expresarlas es bueno y saludable, si uno parte de la idea de que el que piensa diferente no es un enemigo, y sí es alguien que pretende resolver los problemas contigo o junto a ti. 
En el ejercicio de la libertad de expresión hay siempre muchos riesgos y yo los he asumido desde el principio. Uno de ellos, el principal, es el de ofrecer opiniones y argumentos que no gusten, informaciones o descripciones de hechos en los que alguien pueda resultar malparado. Es evidente que estos problemas previstos exigían de mi y de cualquiera prudencia y moderación. Al respecto he de decir que, aunque tal vez en alguna ocasión haya podido equivocarme, he luchado contra el error, utilizando sólo una herramienta: el rigor. Pensé que estaba preparado para ésto y lo hice. Sin embargo, para lo que uno no estaba preparado es para el festival de descalificaciones que he recibido recientemente por dirigir el producto que están leyendo ustedes. A todos los que han llenado mi nombre de adjetivos calificativos les he intentado contestar con la palabra, intentando controlar el impulso de pagarles con la misma moneda. Afortunadamente he conseguido no exaltarme. La ley protege nuestro nombre y nadie debería poder transgredirla sin coste. En un país verdaderamente democrático el que desafía la ley sufre las consecuencias con la sanción legal correspondiente y sufre, además, la represión de la comunidad que muestra su desagrado apoyando a la víctima y repudiando al transgresor. La ley en una democracia es el resumen de la decencia colectiva, el resultado final de un antiguo pacto, el que se produce en el contrato social que está en el origen del poder. En España, sin embargo, transgredir la norma es para muchos un orgullo que se jalea publicamente. Este desprecio por el imperio de la ley es sólo un síntoma de lo poco que valoramos el sistema democrático. Cuidar las formas, en el sentido antedicho, por lo tanto, no es sólo una muestra de educación elemental, es también un signo de cultura democrática. A todos nos cuesta elegir bien las palabras y no llegar con ellas demasiado lejos. Los que no lo hacen siembran la democracia de explosivos que nos sorprenden y nos asustan con sus detonaciones. También los que lo jalean o admiten que suceda como algo que está en la lógica del sistema colaboran en desprestigiar el ejercicio básico de la democracia que pretende ejercitarse en este blog: el ejercicio libre del debate y del contraste de pareceres.

domingo, 17 de junio de 2012

Los huelguistas y yo

Carlos Rodríguez Mayo
Como ya he dicho, decidí hacer la última huelga, pero no por estar contra los recortes, si estos son necesarios, sino por estar contra estos recortes indiscriminados que no tienen dirección ni sentido. Desde entonces he esperado el debate sobre los problemas de la enseñanza pública y no he escuchado nada que no sea esa verdad a medias, que se desgasta si se repite en exceso, de que hacen falta profesores. En la última reunión de la huelga, el pasado miércoles, ofrecí este blog al movimiento para que en él se produjera el debate que se proponía en torno a la enseñanza pública. Les dije que yo lo creé para eso y que garantizaba el respeto absoluto por las palabras de cada cual. La única cautela que introducía era la de la necesidad de que todo lo que saliera en él estuviera firmado por personas o por colectivos de los centros con nombres y apellidos y la de que el blog no tuviera carácter exclusivo y sirviera también para expresarse en sentido contrario desde la pluralidad y el sentido democrático.
En principio se aceptó mi ofrecimiento, pero, el viernes, alguien me explicó que se prefería abrir un blog exclusivo para la huelga. 
Comprendo muy bien lo que sucede, demasiado bien. Este blog lleva mucho tiempo esperando el debate como para no saber lo que pasa. El silencio que acompaña aquí a mis artículos es un clamor. Y es que en realidad no hay ningún debate, porque todos necesitan mantener que el mundo en el que vivimos aún -no olvidemos que todavía no se han hecho efectivos los recortes- es el mejor de los posibles.
En efecto, unos opinan que la escuela que tenemos es un prodigio, porque la han creado ellos, y que el gobierno actual la quiere destruir, y los otros, que son críticos con el sistema, consideran, sin embargo, que es mejor dejarlo así, aunque estén en el gobierno. Yo mantengo lo contrario. Por eso sé que el silencio va a seguir acompañándome. Sin embargo yo no puedo dejar de decir lo que siempre he dicho. Que teníamos una antigua enseñanza pública muy digna. Que una política equivocada del gobierno PSOE la ha degradado enormemente, y que el gobierno actual sin rumbo, deja que continúe degradándose, limitando su intervención a los recortes, porque  no hay una línea política definida. Que hace falta un diagnóstico de las enfermedades que padecemos y pensar en las medicinas. Que el problema no consiste solamente en que falten profesores, que el problema está en la inexistencia de reválidas, en la falta de exigencia y de control disciplinario de los alumnos, y en el proceso de selección del profesorado. Y que hay problemas, también, derivados de los programas del anterior gobierno (el bilingüismo entre ellos), que son en general enormes y caros brindis al sol. Solucionarlos exige un debate, en el que al menos se denuncien, y un consenso que no quieren ninguno de los dos partidos. Tampoco lo quieren los huelguistas. Si lo quisieran escribirían aquí o en otros sitios y dirían algo más de lo que dicen.
Mientras llega este momento, yo sigo ofreciendo aquí este blog, esta plataforma que se dice independiente y que quiere seguir siéndolo... Seguiré esperando contra toda esperanza y mirando lo que pasa, y lo seguiré contando aquí.

jueves, 14 de junio de 2012

Concentración ante el Ayuntamiento de Camargo

Carlos Rodríguez Mayo


Acabadas las clases en cada uno de nuestros centros, a las dos y media de la tarde del pasado miércoles, se hizo una concentración de color verde a las puertas del Ayuntamiento. 
Compañeros de todos los institutos del valle de Camargo y de la mayor parte de los colegios que habíamos apoyado la última huelga pudimos vernos y escuchar lo que cada cual quiso decir. 
Se pensó que sería bueno seguir reuniéndonos allí todos los miércoles a la misma hora y así lo decidimos.
Os dejo estas dos fotos que dan noticia gráfica de lo que pasó.

domingo, 10 de junio de 2012

Lenguaje no sexista

Carlos Rodríguez Mayo
Dura ya demasiado la moda de hablar y de escribir el masculino, seguido del femenino, o a la inversa, cuando uno se refiere a conjuntos de personas, para demostrar que hoy en día no se habla como la gente hablaba antes, como hablaron nuestros padres y nuestros abuelos, porque entonces la cultura era sexista, y nosotros somos mejores, diferentes.
Los que así piensan son muchos. Están en los sindicatos y en los partidos de izquierda y entre los nacionalistas. También hay algunos modernos en la derecha que utilizan este lenguaje al que llaman no sexista. Se diría que al hablar en público el que quiere ser guay, moderno o de izquierdas se empeña en hablar así y que el que no lo hace resulta que es un carca o un viejo. Y en efecto cada vez son más los compañeros que utilizan estas formas en sus parlamentos y escritos.
Nada tengo contra ellos y contra su forma de hablar, pero sí que tengo claro que clasismo y sectarismo son la misma enfermedad, aunque en diferente trinchera, que el idioma es un acuerdo general y nunca una imposición, que el principio de economía en el lenguaje impide que la generalización de esta forma de hablar no sexista sea un objetivo posible, y que utilizarlo resulta farragoso y formalmente incorrecto. Por eso yo siempre he evitado que aparezca en este blog una muestra de esta moda y por eso tengo que justificar la excepción, que confirma la regla, como ajena a mi voluntad.
Queda en el aire, sin embargo, una pregunta que los profesores de lengua deberían contestar claramente. Si aceptamos que es correcto el lenguaje de nuestros padres y también el no sexista, ¿por qué no aceptar también que haber se escribe sin h?

viernes, 8 de junio de 2012

Invitación a la despedida


Carlos Rodríguez Mayo
Siguiendo las instruciones de Tamara Méndez, publico una copia de la invitación al acto de despedida de los alumnos de 2º de Bachillerato de nuestro centro.
Como la copia que me envía Tamara no sale reproducida con la calidad suficiente, me permito transcribir su contenido:
"Nos graduamos:
Los alumnos y alumnas del I.E.S. Ría del Carmen le invitan a la fiesta de graduación que se celebrará el viernes 22 de junio a las 18:00 en el pabellón del centro.
Esperamos su asistencia.
Gracias"

Noticias del bar

Carlos Rodríguez Mayo
Ayer no tuve tiempo de contaros una buena noticia. Se trata de que Begoña ha conseguido finalmente la renovación de la concesión del bar del Instituto. Sé, porque me lo ha comentado con los ojos enrojecidos, que durante muchas semanas ha pasado un infierno, temiendo que toda su inversión en tiempo, dinero y cariño, fuera dilapidada por una administración ciega que parecía atenerse más a unos impersonales papeles que a la disponibilidad personal y a la calidad del servicio de restauración de Begoña y Merche. Afortunadamente los negros nubarrones que se cernieron sobre su pequeño negocio se han disipado y hoy podemos felicitarnos de la continuidad de ambas en nuestro instituto. Un fuerte abrazo.

miércoles, 6 de junio de 2012

Recetas de izquierda para la política del PP

Carlos Rodríguez Mayo
La política del PP en lo relativo a la educación se va mostrando poco a poco. Pasadas las elecciones generales, su prioridad general son los recortes, porque hay que reducir el gasto. En el camino, sin embargo, se mantiene o incrementa el nivel de subvenciones a la enseñanza privada, y se dejan en suspenso las políticas destinadas a afrontar, resolver o solucionar los problemas generados por las políticas socialistas. Entre ellos hubo uno que consiguió una rara unanimidad entre profesores y padres: el de la irracionalidad de los exámenes extraordinarios de la ESO en el mes de junio, que las autonomías socialistas impusieron para evitar la lógica de su realización en el mes de septiembre. De este modo se aceptaba que en un sistema de evaluación continua se aprobase en sólo una semana a quienes se había suspendido durante nueve meses, sin darles tiempo suficiente para reformarse y cambiar. De este modo se producía una semana loca entre la evaluación ordinaria y la extraordinaria en la que los aprobados tenían obligación legal de asistir a clase, pero carecían ya de su derecho a la evaluación continua porque ya no se podían modificar sus resultados. Pues bien, esta irracionalidad se sigue manteniendo un año más, como tantos y tantos problemas marginados por la ceguera interesada del partido que gobierna, concentrado en recortar sin cambiar nada, como si lo heredado fuera un dechado de virtudes. Mientras el PP recorta, todos los inventos del anterior gobierno se mantienen, como sucede con el bilingüismo y con los apoyos en Lengua, Matemáticas e Inglés que producen condiciones de trabajo diferentes entre los profesores y que discriminan a los grupos de alumnos entre sí. Mientras el PP recorta, nadie plantea la necesidad de un sistema disciplinario más ágil y efectivo, ni que desaparezcan las múltiples Marías que proliferan a costa de las asignaturas tradicionales, nadie levanta la voz para que se restrinjan las excursiones de contenido turístico o para que la historia de España en 2º de Bachillerato recupere la hora semanal que se mantiene en las autonomías que no gobernó el PSOE. De modo que, mientras se sigue el camino de las políticas heredadas, se profundizan los defectos del sistema, sin que nadie ponga el dedo en la yaga, sin que se haga una evaluación seria y con argumentos de peso de lo que sucede en las aulas. 
En la salsa cocinada por el PSOE se cocinó la degradación de nuestra enseñanza pública. Por entonces casi nadie dijo nada de los platos que se estaban rompiendo, salvo el informe Pisa. Sin embargo, a pesar de que Europa ya nos dijo que aquí hay algo que no funciona bien, el PP no siente la menor vergüenza en seguir aplicando las mismas recetas del PSOE con lo que se sigue profundizando el fracaso de nuestra enseñanza pública y se demuestra una falta de convicción y de interés real en el gobierno de cambiar para mejor.

sábado, 2 de junio de 2012

Los recortes

Carlos Rodríguez Mayo
En la última asamblea de profesores, Matilde, la Jefa de Estudios, hizo una aportación al conocimiento general a partir de los datos del cupo de profesores, que se había ido comunicando en particular a cada uno de los departamentos. Nos dijo que el nº de horas lectivas previstas para el año que viene era casi el mismo que este año y que la disminución en el nº de profesores era el resultado de las dos horas más de trabajo con las que rellenaríamos todos nuestro horario al año que viene, más las dos o tres horas de reducción que perdíamos los mayores de 55 años. En consecuencia, en la teoría se mantienen todos los desdobles y todos los servicios de este año, es decir, y ésto es lo que me parece más lamentable de lo que pasa, se mantiene la muy mejorable situación de la enseñanza pública en España, se mantienen todos los problemas en la misma situación del punto de partida, con sólo un cambio básico: Que habrá menos profesores, más alumnos por aula y más horas de clase para los profesores.
Ni el partido en el poder ni la mayor parte de los profesores entra en debate sobre los males del sistema educativo y sobre la necesidad o no necesidad de una reforma y de sus criterios.
Si el momento para hablar de los problemas del sistema educativo no es éste, ¿cuándo llegará el momento? 

miércoles, 30 de mayo de 2012

Nos han puesto verdes

Carlos Rodríguez Mayo
Los profesores del IES Ría del Carmen colgaron su pancarta en el patio sin tener ningún problema. 
Primero se colocó en el exterior del recinto, pero después se decidió ponerla en el interior, donde está ahora, aprovechando que el director había permitido que se colocase en la valla que separa a nuestro centro del de enfrente: "El Valle de Camargo".
En su primera ubicación, con la cámara de Emilio, he hecho esta misma mañana estas fotos que recuerdan a aquellas que nos hicimos ante el gran charco para que nos arreglasen los accesos. Entonces fuimos primera página en el Diario Montañés. Ahora publicamos nuestras fotos por nuestros propios medios. Así queda meridianamente claro que los profesores están a favor de una educación pública de calidad y que la mayor parte de los que salen en la foto van vestidos de verde. 

martes, 29 de mayo de 2012

Malos modos

Carlos Rodríguez Mayo
Tendríamos que sentirnos satisfechos de que en los últimos años los términos groseros o soeces y los calificativos insultantes se hayan reducido de forma ostensible en la relación entre alumnos y profesores. Ésto dice mucho a favor de la elevación del nivel de educación de las familias de nuestros alumnos y a favor de la calidad de la enseñanza. Sin embargo, estos mismos malos modos, que mejoran entre los chicos, parecen empeorar en las relaciones internas entre los profesores. Las tensiones personales y políticas son múltiples entre ellos, pero éstas no justifican la agresión verbal ni las subidas de tono y de decibelios. 
A cualquiera se nos puede escapar una mala expresión o una salida de tono circunstancial, un calentón a destiempo, pero también por nuestra especial responsabilidad, resulta exigible de nosotros un comportamiento formalmente irreprochable, de manera que debería de ser norma común de nuestro código deontológico la obligación de pedir disculpas en el ámbito en donde el protagonista se ha excedido en el uso del idioma, para que las personas y sensibilidades que han podido sentirse ofendidas por los términos inapropiados recuperen su honor herido y para que el agresor tenga la oportunidad de reconocer su falta y reciba la sanción del conjunto de sus compañeros.