sábado, 26 de febrero de 2011

Y nos dieron las orlas

Elsa Ajo Navarro
Este viernes, es decir, ayer, nos han dado las fotos de la orla de segundo de bachiller. Para repartirlas, nos han avisado a tercera hora de que en el recreo no debíamos salir de la clase. Así que nos las han entregado y entonces hemos visto que en algunas había un fallo a la hora de vincular la foto al nombre, que algunos tenían el nombre de otro y otros tenían el apellido mal escrito. Además, algunas habían sido pasadas por photoshop. 
Las fotos a pocos les han disgustado. Unos decían que el photoshop les habia eliminado imperfecciones, tales como espinillas, granos, etc. Otros decían que hubieran preferido que no se les hubiese retocado, porque les habían modificado la cara. Una chica, por ejemplo, decía que le habían arreglado una parte de la cara, pero que le habían dejado esa parte diferente a la otra. A mí el uso del photoshop no me disgusta, pero creo que una orla es para recordar a tus compañeros tal como son. Supongo que, cuando pasen los años y veas tu foto de la orla, te gustará verte tal y como eras, apreciar lo que has cambiado y reírte de los granos que tenías o de lo grande que eran tus ojeras por la falta de sueño. Las orlas siempre reciben photoshop, ¿y esto porqué? ¿Acaso todos tenemos que ser perfectos? Pues para mí no, cada uno es de una forma. A veces nuestras imperfecciones son el signo de que somos diferentes y especiales. Por esto, quiero decir que creo que en la orla todos habríamos salido bien sin recurrir al photoshop, que la orla será siempre un buen recuerdo, pero que, quizás, las cosas naturales son las que más nos podrían transmitir, las que más nos podrían acercar al sentir de cómo fue este duro año, cuando el tiempo pase y queramos recordar.

viernes, 25 de febrero de 2011

Las marzas de cada año

Carlos Rodríguez Mayo
Hoy han venido al instituto los niños del colegio a cantar las marzas. Acompañados por sus profesoras, en fila de a dos, luciendo el babi uniformizador y con algún aparato de maquillaje y pintura en sus caritas pintadas, componen un gracioso conjunto que es recibido cada año con sonrisas por la dirección en el hall del centro. Hasta aquí todo perfecto. Luego, se disponen a cantar y unos pocos son introducidos por el director en conserjería para que nos hagan partícipes a través de la megafonía de su alegre canto infantil. En ese mismo momento en el que unos explicaban la proporción aúrea, otros las ecuaciones de segundo grado y otros el pensamiento de Hegel, todo se interrumpe para escuchar la interpretación de las marzas.
No sé la opinión que merece a los alumnos y a los padres el anual acontecimiento (la historia ya tiene más de 10 años). Sé que sólo son cinco minutos, pero el hecho de obligarnos a escuchar me parece un acto autoritario y un ataque en toda regla a la línea de flotación del sistema educativo. Con la proliferación de simulacros y con interrupciones como la que motiva este artículo se deja claro que la prioridad ya no está en las clases, que hay una esfera exterior que entra cuando quiere en nuestras aulas, a veces con justificación y a veces sin ella, de forma descontrolada, y que no hay nada que defienda nuestra difícil y desprestigiada labor de enseñar y de aprender.
Eso sí, mientras pasan estas cosas, hay peleas en el recreo. Sin embargo de eso no se nos informa ni por megafonía ni por escrito ni con un comentario personal en el pasillo. Es materia reservada... 

Entre cuevas y termas

David-Carlos Loyo Pérez
Los días 15 y 16 de febrero los alumnos de 1º de la ESO, como bien dice en una entrada Elsa, visitaron acompañados por tres profesores y dos chicas de la Escuela de Medio Ambiente de Camargo la cueva de El Pendo y el cementerio de San Juan de Parayas.
Los chavales lo disfrutaron; aunque tengo la impresión de que algunos más que otros; y los acompañantes, también. Yo, que he visitado El Pendo en 4 ocasiones y las termas de Parayas innumerables veces, siento siempre la misma emoción que el primer día.
La cueva del Pendo, dada a conocer por Marcelino Sanz de Sautuola, fue estudiada a principios de siglo por Hermilio Alcalde del Río, y luego por investigadores como el Padre Carballo o Joaquín González Echegaray. Pasando la primera verja de control se accede al abrigo, donde se encontraba el lugar de hábitat de los grupos humanos paleolíticos y donde se encuentra ahora el grueso del yacimiento arqueológico, sepultado por grandes bloques de piedra desprendidos de de techo, de una “visera” que en el pasado se prolongaba más hacia el exterior de la cavidad. Los neandertales, sus primeros pobladores hace unos 80.000 años, serían sustituidos, hace unos 35.000 años, en los inicios del Paleolítico Superior, por los humanos modernos.De la riqueza arqueológica de El Pendo destaca el arte mueble encontrado, en el que se incluyen 12 bastones de mando, siendo uno de ellos -con decoración grabada de ciervas, caballos y signos- conocido por encima de los demás. (Echad una visual en el lateral derecho de este blog.) Después accedimos ya al gran panel: varias ciervas, un posible uro, un caballo y hasta una cabra, pintadas en ocre con los dedos y usando algún tipo de andamiaje, se desplegaron bajo la luz artificial de los focos ante nuestro ojos.
Tras salir de la cueva y después de un pertinente “desayuno-tentempié” para reponer fuerzas, regresamos caminando al autobús, rumbo a las termas del cementerio de San Juan de Maliaño, en Parayas, donde en los años 90 del pasado siglo se descubrieron y excavaron las ruinas de un antiguo edificio termal romano, y sobre el que los pobladores del Medievo construyeron una iglesia románica en torno a la cual instalaron un cementerio. Las termas, usadas y reformadas desde el siglo I d. C. al IV, cuentan con las dependencias propias de cualquier instalación termal romana: baños para el agua caliente (caldarium) -calentados mediante el sistema de canalización de aire caliente (hypocaustum) a partir de un horno (praefurnium)-; la sala templada (tepidarium); y el baño de agua fría (frigidarium) -consistente en este caso en una gran piscina (llamada natatio)-. Los usuarios de aquellos baños públicos, que accederían a ellos tras el pago de una pequeña cantidad de dinero, entraría primero en el vestuario (apodyterium), donde se cambiarían, y después pasarían por las diferentes estancias, calientes, templadas y frías, por este orden. Hombre y mujeres acudirían a las termas en diferente horario: las mujeres por la mañana; los hombres por la tarde.
Los pobladores medievales reutilizaron parte de las construcciones romanas para levantar sobre ellas una iglesia románica, cuya planta ocupaba básicamente el espacio de la gran natatio. De esta iglesia se conserva sólo el arco triunfal, reconstruido en los años 20 del pasado siglo con escasa sutileza, pues en la reconstrucción el arco de medio punto pasó a estar algo apuntado. Del arco destacan sus capiteles: uno decorado con motivos vegetales; otro con una representación interpretada como Daniel entre los leones. En el entorno de la iglesia los medievales instalaron también una necrópolis de tumbas de lajas, orientadas hacia el Este, hacia Jerusalén.
Los chavales estaban ya un poco cansados de tanta historia; tanta cultura en tan poco tiempo era demasiado para ellos. La situación empezaba a ser difícil de controlar para monitores y profesores. Era la hora de la vuelta: una vez más nuestro “autobusero”, Michel, nos condujo sanos y salvos al instituto. La visita había terminado. De nuevo salí fascinado, y creo que a los alumnos también les gustó.
Si no lo conocéis, os recomiendo la visita.

jueves, 24 de febrero de 2011

200 artículos y una convocatoria

Carlos Rodríguez Mayo
Doscientos artículos, no está mal. Y aún no hemos cumplido un año desde que abrimos este blog. Creo que fue una buena idea. Aprovechando que he visto a Marta esta mañana y que he visto en sus ojos un poquito de nostalgia, se me ocurre que sería buena idea celebrarlo. Así que lo primero es contar con mis queridas fundadoras: Valvanuz, Vanesa, Marta, Sandra, Cristina y Lucía (que estás en Avilés), ¿qué os perece si quedamos el día en el que colgamos nuestro primer artículo y nos vamos a comer una hamburguesa por Maliaño?
Y después, ¿qué os parece a los actuales redactores, Cristina, Diego B, Diego M, Rafael, Elena, Ana V, Raquel, Elsa y Laura? ¿Lo hacemos? Si me conceden un crédito -ya sabéis que nos han bajado el sueldo-, yo invito.

Simulacro festivo

Raquel Soto Escandón 
Era tercera hora, estábamos en clase de ICS y sonó el antiguo timbre, en lugar de la alarma de incendios. Mis compañeras y yo nos echamos a reír. En lugar de hacer un simulacro parecía que íbamos al recreo. Bajamos bastante desordenados, unos empujándose, otros de la mano o riéndose. Total, lo que decía, que parece que íbamos al recreo.
La gente se tomaba el simulacro como un momento de relax. La mayor parte de los alumnos ya lo sabían en el recreo. Decían: “¡Toma! ¡Nos perdemos la clase con fulanita!“. Durante la evacuación se veía al director y a miembros de protección civil organizando los pasillos, vigilando que todo estuviera correcto y que no se quedara nadie por el camino. Al salir a la calle pasamos por el famoso caseto de Willy, donde supuestamente fumaban los profesores, también pasamos a través del gimnasio, cosa que no hacíamos nunca, y llegamos a la pista de atrás, donde unas clases estaban mezcladas con otras. Estuvimos allí unos cinco minutos y regresamos a las aulas. Luego, por megafonía, Teo nos informó de cómo fue el simulacro. Nos dijo que se había realizado con normalidad, aunque con algunas “incidencias” tanto por parte de alumnos como de profesores, que antes de salir deben mirar si queda alguien en los baños. Nos dijeron que esto se realiza por si algún día hay un incendio de verdad y para que sepamos cómo tenemos que actuar. Tardamos un minuto y cincuenta y seis segundos en evacuar el edificio, bastante rápido, creo.
Pienso en que acertaron en darnos el mensaje por megafonía, porque otros años en la pista nadie escucha y no se oye nada, así que de este modo todos estuvimos atentos. Sin embargo, por otro lado, a mí personalmente me parece que los simulacros solo sirven para perder un rato de clase ya que a la mayoría de los alumnos, también me incluyo, no nos interesa mucho, porque si de verdad ocurriera un incendio saldríamos alborotados y no estaríamos preocupados por hacer filas ni nada de eso.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Simulacros inútiles

Carlos Rodríguez Mayo
Después de muchos años de experiencia, puedo decir que nuestros simulacros son perfectamente inútiles. El problema no es el simulacro en sí, sino la forma en que se hace. A mi modo de ver, para mejorar el ejercicio sería necesario hacer tres cosas:
La primera sería entregar a todos a los profesores un resumen condensado de la actuación que se espera de ellos y de sus alumnos. Este material, más unas actividades motivadoras acerca de la importancia de ejercicios como estos, deberían de servir para una sesión de tutoría, como mínimo.
En segundo lugar pienso que se debería realizar un único desalojo al año, en una fecha sin determinar, que no debería de conocer nadie en el centro y que protección civil debería activar, después de plantearse con rigor  una problemática cada vez diferente. Yo pregunto, por ejemplo, a los señores de Protección Civil: ¿Qué probabilidad hay de que estén abiertas todas las puertas, si pasa algo? ¿Por qué no plantear que alguna puerta no se abre? ¿Qué ocurre si no funciona bien la bocina? 
En tercer lugar se tienen que evaluar los fallos y los aciertos de una manera más profunda. A los señores de Protección Civil habría que decirles que no basta con medir el tiempo y con decir que el mundo es redondo. Hay que decir quién, cuándo y de qué manera actúar, y hay que pedir responsabilidades a cada cual. Hay que señalar los problemas y hacer planes. Hay que ser eficaces y criticar seriamente aquello que va contra la seguridad de los alumnos y del personal del centro. 
Para convencernos de ello, hay que actuar de otra manera. Hay que evitar esta sosa repetición sin sentido y plantear la cuestión con seriedad. Si no se hace así, si se sigue ejercitando este lúdico simulacro que soslaya, por ejemplo, el hecho grave de que nuestras puertas están cerradas todo el día, seguiremos jugando al desalojo y seguiremos perdiendo el tiempo lastimosamente.  

Simulacro de incendio a tercera hora

Elsa Ajo Navarro
Hoy hemos tenido un simulacro a tercera hora. Como siempre ha sonado la alarma de incendios y hemos salido de clase.
Una vez en las escaleras, algunos bajábamos pegados a la pared, otros por el medio y otros pegados a la barandilla. Se supone que deberíamos haber bajado pegados a la pared, pero nunca es así. Otro detalle es la tranquilidad general. Aunque en realidad, más que tranquilidad lo que hay es pasotismo, un pasotismo que se justifica por la repetición de esta actividad y por lo mal que se hace, algo que acaba haciendo que no sirva para nada el simulacro. La gente se encontraba feliz, bromeando y riendo, como siempre. Esto último es lo más preocupante, porque es la muestra de que muy poca gente se lo toma en serio, de que la mayoría ven el simulacro como un simple entretenimiento, una forma de perder tiempo de clase. Otro problema de los simulacros es el de interrumpir un examen o impedir avanzar en el temario de aquellas asignaturas que no tienen tempo para explicar su materia. Además, en esta ocasión, Protección Civil nos ha comentado el asunto por megafonía. Nos comunicaron el fallo de no revisar bien los baños y también el tiempo que tardamos en realizar el ejercicio: aproximadamente dos minutos, lo mismo que los otros años. Me parece bien que esta vez lo hayan hecho por megafonía, ya que en todos los simulacros que hemos tenido, las explicaciones nos las daban en el patio y no se escuchaba bien, porque todo el mundo se encontraba relajado, charlando con sus compañeros o celebrando la pérdida de algún examen.

martes, 22 de febrero de 2011

Temporal

Laura Cagigas Acebo
Esta semana está siendo fría y con constantes lluvias. Hay gente que lo nota más ya que viene andando al instituto, como es mi caso... No todos tenemos la comodidad de venir en autobús. 
Venir en días soleados dando un paseo no cuesta nada, lo malo es venir en días como hoy. En ocasiones se pone la cosa tan fea que pedimos que nos traigan en coche o bien pedimos permiso y dinero para coger un taxi, pero no a todos se les arregla. Por eso, bien llueva o granice somos muchos los que venimos cobijados bajo un paraguas, que de poco sirve si hace viento (y lo digo por experiencia puesto que en dos años se me han roto ya cinco). Normalmente se llega empapado a clase. Hasta los libros se mojan, pero al menos al llegar tenemos encendidos los radiadores, a los que nos pegamos en cuanto podemos. Esperemos que llegue pronto el buen tiempo.

Deberían respetarse los espacios destinados a cada cual en los recreos

Elena Fernández Marcos
Como todos sabemos este año se han impuesto nuevas normas para el uso de los espacios del centro durante el recreo. A los alumnos de bachillerato se nos prohíbe estar en la pista de la parte de detrás del gimnasio y, a cambio, podemos estar en las clases. De este modo las aulas durante los recreos están abiertas solo para los alumnos de bachiller, y nadie más puede estar dentro del edificio, a excepción de los días que llueve en los que permiten que los alumnos de la ESO estén en el hall.
Al principio de curso los profesores controlaban que esta norma se cumpliese, pero ahora parece no importarles, pasan por los pasillos y rara vez dicen algo a los alumnos de la ESO que están sentados en los bancos o corriendo por las escaleras, y esto nos afecta, pues es muy molesto estar oyendo de fondo risas y gritos cuando tenemos que pasar el recreo estudiando o haciendo exámenes. Además, ahora con el mal tiempo hay mucha más gente dentro, porque nadie quiere estar en la calle pasando frío.
Pero las normas son las normas y de la misma manera que nosotros no hemos podido ir a la pista, cuando hacía buen tiempo, ni podremos hacerlo en el futuro, ellos deberían respetar la limitación impuesta.

Las explicaciones del director

Diego Bolado Palencia
Con respecto a los artículos de Carlos y de Elsa, discrepo en varias cosas, pero más con el artículo de Carlos, porque yo si que he hablado con el director del centro, Javier Barba, el cual me ha informado de que los desperfectos se habían producido en los baños, o en los pasillos.
Esta información me la transmitió el pasado jueves, cuando me encontraba en el hall esperando a que abriesen las puertas. Entonces, llegó el director y le pregunté por la razón de lo que sucedía, ya que se habían comentado varias hipótesis. El no tuvo inconveniente en contestarme e incluso me dijo que si quería me enseñaba las facturas de los desperfectos. Su comportamiento conmigo denota un alto grado de transparencia. También me dijo que están pensando en poner profesores de guardia el año que viene a partir de las 7:45.

Ánimo

Ana V. Quevedo Rodríguez
Ya estamos a mediados del segundo trimestre y la carpeta pesa demasiado. Los profesores se agobian porque el temario no avanza y, como consecuencia, nosotros aún más. El principio de curso, sin embargo, fue mejor. Todo empezó tranquilo y sin apenas cambios con respecto a primero de Bachiller. Ahora es cuando se empieza a notar la diferencia y descubro lo que es realmente segundo: un temario muy extenso, mucha presión en los exámenes, que se suceden uno tras otro sin compasión, y sobre todo la tenebrosa expectativa del examen de  selectividad. Aunque haya exagerado un poco, esto es lo que hay. Aprovecho, desde aquí para mandar ánimo a todos. El fin de curso está mucho más cerca de lo que esperamos y el  olor a verano empieza a llegar hasta aquí.

Utilizando los periódicos para estudiar.

Elsa Ajo Navarro
Todos los viernes a última hora los alumnos de 2º de bachiller de ciencias de la salud tenemos clase de "ciencias de la tierra y medioambientales" con Marisa Navarro. Algunos de estos días, cada mes más o menos, vamos a ordenadores a consultar noticias relacionadas con la parte de la asignatura que estudiamos. Estas noticias son recogidas diariamente por Marisa del Diario Montañes e introducidas en un documento word al que tenemos acceso en nuestras visitas. Dichas noticias incluyen temas de biología y ciencias para el mundo contemporaneo junto a las de nuestra asignatura. Esos días no me parecen una pérdida de tiempo, sino todo lo contrario. Por supuesto, como siempre, muchos dedican la hora a utilizar el ordenador para otras cosas, pero los que buscan las noticias, además de enterarse de la actualidad, sobre todo de la de Cantabria, profundizan lo estudiado y se divierten.

Falta de transparencia

Carlos Rodríguez Mayo
Nos dicen nuestras fuentes que no fue cierta la hipótesis de Elsa que justificaba los cierres a primera hora por la costumbre de los alumnos de sentarse en el frío suelo de los pasillos. En efecto, los argumentos que utilizaba Elsa para señalar su discrepancia eran razones suficientes para pensar que tenía que ser otra cosa. Al parecer la razón de la medida es la de unos presuntos desperfectos en el material de las clases. No sabemos cuáles ni cuánto ha sido el coste de la reparación, pero tampoco nos convence mucho la explicación, porque lo que sí que comprobamos es que, al llegar a las aulas, éstas estaban abiertas, de modo que la ejecución de la medida resulta contradictoria con su presunto objetivo, porque de este modo se facilitaría la presencia del alumno en clase sin la vigilancia del profesor, como sucedía anteriormente, cuando los chicos esperaban a la puerta del aula la llegada del ostiario. En conclusión, por lo tanto, seguimos sin saber la razón de lo que pasa. Un hecho que resulta muy frecuente cuando la autoridad no es transparente. 

lunes, 21 de febrero de 2011

Orientación universitaria.

Elsa Ajo Navarro
Hoy en el primer recreo los alummnos de 2º de bachiller hemos tenido una reunión con el director y nuestros tutores. Esta reunión estaba dedicada a explicarnos las jornadas de visitas a las universidades. De ello habían hablado en la charla orientativa del otro día, de la que nos hablaba Ana en su artículo de la semana pasada. Estas visitas serán los días 6 y 8 de abril. Podremos acudir a las charlas de cualquiera de las facultades de Cantabria. En caso de querer ir a más de dos deberemos acudir a ambas jornadas, las cuales se dividirán en dos sesiones separadas en base a los estudios de los que se informa. Pues bien, me parece una actividad muy interesante ya que mucha gente estará dudando entre varias carreras y de esta forma pueden informarse de lo que más les conviene y les gusta. En mi caso, sigo teniendo claro lo que quiero estudiar, pero aún así creo que no están de más estas charlas porque nos informarán mejor de cómo será la carrera. Además me comprometo a contarlo después de que se produzcan estas visitas.

sábado, 19 de febrero de 2011

Para mis alumnos blogueros

Carlos Rodríguez Mayo
Los alumnos de la asignatura que alimenta este blog, "Iniciación a la investigación en Ciencias Sociales", se merecen un aplauso. Se esfuerzan por mirar alrededor y por comprender lo que pasa. Aunque todavía son muy jóvenes, entienden que hay agentes diferentes y responsabilidades que se enfrentan en los diversos asuntos que tocan. Pues bien, con todo y con eso, se atreven a tomar partido y a argumentar como los adultos que empiezan a ser. Yo les ayudo en lo que puedo a pergeñar sus artículos, escuchando sus palabras, animándoles a mejorar sus propuestas y corrigiéndoles la forma de presentar sus ideas. Aunque a veces discutimos porque no estamos de acuerdo, ellos saben que respeto su opinión. Al principio intervenía, pidiendo que revisaran, que completaran, que se informaran... Ahora ya muchos de ellos andan sólos, cada cual con sus ideas, cada cual con su estilo y con su personalidad.
Este trimestre están trabajando mucho y bien. Tendré que ponerles buenas notas. Enhorabuena.   

viernes, 18 de febrero de 2011

Juegos en horas sin profesor

Laura Cagigas Acebo 
Que no ha venido un profesor a clase. No hay problema. casi nunca se usa este tiempo para adelantar deberes o estudiar, sino que se habla con los compañeros o se pasa el rato dibujando o jugando; al menos eso hacíamos hace unos años... Jugábamos al tres en raya, al ahorcado, al de hacer cuadraditos, a los barcos... Juegos a los que ya jugaron nuestros padres. Sin embargo, las modas cambian y ahora los chavales prefieren los teléfonos móviles o los videojuegos. Pero como estos artilugios están prohibidos, los chicos llevan "miniskates" con los que se entretienen y las niñas guardan pequeños peluches de forma discreta, en estuches o en llaveros.
¿Qué nos deparará el futuro? ¿Quién lo sabe? Ya veremos...

jueves, 17 de febrero de 2011

Teresa

Carlos Rodríguez Mayo
Elogiar a un profesor no es costumbre entre los alumnos. Se entiende que eso es hacer la pelota. Sin embargo, hay actuaciones que por su generosidad merecen ser citadas. Elsa hablaba ayer de la Olimpiada de Química y se abstenía de decir quién era la que se brindaba a dar clases suplementarias a sus alumnos de segundo de bachillerato para prepararles para el examen. Pues bien, yo voy a decirlo. Ella es una profesora y es la misma que hacía esas prácticas de laboratorio que tanto le gustaban a Elena, la que ha escrito dos artículos en este blog, defendiendo la enseñanza de las ciencias y la participación de alumnos y profesores en la gestión del centro, la que fue mi pareja en la película que rodamos hace cuatro o cinco años para que sirviera de fondo a uno de los cuentos de Freire, la que trae chorizo de matanza al mercadillo, la que exhibe un sentido del humor envidiable en todo tiempo y lugar, la que dio clase a la ganadora de la Olimpiada de Química del año pasado, la que siempre va de frente y siempre me ha apoyado... Ella es Teresa, todo un lujo.

San Valentín

Elsa Ajo Navarro
El pasado día 14 de febrero se celebró San Valentín. Ese día en el que gran parte de los enamorados se regalan flores, bombones y demás, y en el que se "quieren un poco más". Pues bien, en el instituto hubo manifestaciones de ese amor. Las parejas se veían más acarameladas, felicitándose continuamente San Valentín, y sonriéndose al oirlo. También se besaban y abrazaban con más pasión de la habitual. Fuera ya del instituto, se veía a algunos chicos entrar con prisas en la floristería o en la pastelería, mientras otros llevaban las rosas o los bombones en la mano. La televisión, la radio e internet nos han recordado continuamente que hoy era San Valentín con imágenes cursis de corazones rojos y con películas ñoñas de amor.
A mí me parece que San Valentín es un día como cualquier otro. San Valentín es un invento de los grandes almacenes para incitarnos más al consumo en esta sociedad capitalista. Creo que no hay por qué quererse más en un día concreto, y menos aún en este, y creo también que los regalos deberían hacer más ilusión un día cualquiera. En resumen, las rosas mejor el día 15.

¿Tutora?

Elena Fernández Marcos
Este año los alumnos de segundo de bachiller de ciencias tenemos una tutora que para la mitad de nosotros es casi desconocida. Esto se debe a que solamente da clase a los alumnos que cursan matemáticas, por lo que los 13 alumnos que hacemos biología solo la vemos por los pasillos y las únicas palabras que cruzamos con ella son un hola y un adiós.
Esto nos afecta, y más al estar en 2º de bachiller, pues el tutor es el que te tiene que informar de las actividades que se hacen y de las cosas relacionadas con la selectividad. El otro día, por ejemplo, tuvimos una charla de orientación de la PAU y las universidades y no nos hubiéramos enterado sino nos lo hubieran contado los compañeros de la otra clase, tan sólo dos horas antes de que comenzase la actividad. Por la misma razón los libritos que dan cada año de la selectividad nos los ha tenido que dar Freire, el profesor de lengua, una semana más tarde que a los alumnos de letras.
Todo esto se podría haber evitado si nuestro tutor fuese un profesor que nos diera clase a todos, pero como ya no se puede cambiar...

De lo que hablamos los chicos en los recreos

Diego Bolado Palencia
Durante los recreos nos solemos poner en la entrada del hall. Somos un grupo de 6 o 7 amigos, todos chicos y de 2º de bachiller. Los temas de los que solemos hablar normalmente son: el fútbol, los exámenes y sobre  dónde vamos a salir el sábado o sobre lo que hicimos el fin de semana. Depende del día que sea, hablamos de un tema o de otro, aunque, normalmente, el más frecuentado es el fútbol. Yo suelo ser el que mas “aguanta” ya que además de ser árbitro y de oír las críticas que hacen a los que comparten profesión conmigo los fines de semana, también soy del Athletic de Bilbao.
Generalmente hablamos de fútbol los lunes, porque en el fin de semana se han jugado los partidos de liga, que dan para mucho, aunque también hablamos de fútbol entre semana, cuando hay Champions. Los viernes solemos hablar de por dónde vamos a salir. Lo mas frecuente es que salgamos por Santander. Y de los exámenes hablamos cuando estamos estudiando para ellos, sobretodo antes de las evaluaciones.
Además de estos 3 temas, hablamos de otras cosas, pero eso lo dejo para otro artículo.