jueves, 16 de junio de 2011

Optativas de bachillerato

Eva Fernández Navamuel
Hace unas cuantas semanas nos dieron las prematrículas de segundo de bachiller. La gente escogió la opción que prefería y la optativa que consideraba que le iba a beneficiar más. Antes de que se terminara el plazo de entrega, Matilde, la jefa de estudios, fue por las clases llamando a dos o tres personas de los bachilleres de ciencias. La noticia era que la optativa de química no saldría por falta de alumnos, con lo que algunos se verían obligados a coger francés o tecnología. En cuanto se dio la noticia, los tres o cuatro alumnos que habían escogido la opción de química se cerraron en reivindicar que, si se les había ofrecido esa opción en la pre-matrícula, el instituto se habría obligado a impartirla, puesto que si no se sabe de fijo si va a salir, no se debería ofrecerla. Ante este argumento, yo tuve que decir que, si no la ofrecen, no pueden saber si saldrá o no. Aún así, todos parecían seguros de que la optativa de química tendría que salir, y, en su derecho, fueron al despacho de Matilde para hablar del asunto. Esta les dijo que no se podía dar una asignatura con cuatro personas ( a pesar de que estos años se han dado clases de francés de segundo de bachillerato con cuatro alumnos) y que deberían elegir entre el resto de opciones (que eran francés y tecnología), y como dio la casualidad de que ninguno de los cuatro alumnos había dado en los años anteriores ninguna de las dos asignaturas, por lo que cogerlas en segundo de bachiller sin una base no contentaba a ninguno, se les ofreció la “solución” de facilitarles el cambio de instituto. Como las protestas continuaron, Matilde estudió realizar algunos cambios en las opciones de las matrículas. El resultado final, siguiendo no se qué criterios, fue que la opción de química sería posible para estos alumnos, pero al hacerlo, se perjudicaba a otros dos alumnos que antes eran ajenos a todos estos asuntos. Eran los que habían escogido francés. La opción de francés es la única común a los dos bachilleres (ciencias y letras), y aunque los dos alumnos de ciencias no la hubieran escogido, saldría, porque había gente suficiente. Pero al quitar la opción de francés a los de ciencias, esos dos alumnos se verían obligados a elegir entre química y tecnología, es decir, se veían en la misma situación que los de antes, pero en menor número.
Una situación parecida se plantea en el caso de las asignaturas de letras de Iniciación a la Investigación y Literatura Universal. A la poca gente que escogió Literatura, se le pasó en principio, sin otra opción posible, a Iniciación a la Investigación, que tampoco contaba con demasiados alumnos. Posteriormente, teniendo en cuenta las opciones que daba cada una de las asignaturas en selectividad (mientras que Iniciación a la Investigación no tiene examen vinculado, Literatura multiplica por dos), algunos alumnos (según tengo entendido) han decidido cambiarse a Literatura. Es decir que, si saliera Literatura, no saldría Iniciación a la Investigación y viceversa.
No sé si no habrá ninguna solución posible que favorezca a todos o por lo menos que no perjudique a ninguno de los alumnos, pero desde luego no creo que pueda llamarse solución a algo que sólo ha reducido el número de perjudicados. La mejor solución es la que hace compatibles todas las opciones. En este sentido, se ha expresado en este blog Carlos Rodríguez, el profesor de historia. Según sus palabras y según la autoridad educativa actual, ambas opciones son compatibles, por lo que no es necesario que todos los alumnos se pongan de acuerdo. El único problema está en que el número de alumnos va a ser escaso si se tiene que dividir el total entre las dos opciones, pero realmente nadie debería estar obligado a dar una asignatura que no quiere. Estamos en un instituto pequeño, con pocos alumnos, pero la variedad de opciones debe ser la misma que en otros centros. De ello depende su calidad. El que repartidas las opciones, los alumnos por clase no sean muchos es, en mi opinión, inevitable.

miércoles, 15 de junio de 2011

Optatividad y despedida

Teresa Negro Vadillo
Han sido 20 años, sólo veinte en este centro. He tenido días mejores y peores, pero nunca he venido sin las ganas de hacer las cosas bien. Luego las cosas salen o no salen... Mañana será mi último día de clase... Quisiera irme despacio, sin que se note, y también dar las gracias a todos, a los alumnos por haberme soportado pacientemente, a los compañeros por vuestros ánimos, y a Toñi y Eliseo, especialmente, por ser como son.
Pero viene Carlos y toca el tema de las optativas de 2º de Bachillerato y como al Departamento de Física y Química y a mí siempre nos ha dolido que no se permita a los alumnos que, en un ejercicio de responsabilidad poco frecuente quieran cursar las asignaturas básicas para una opción de ciencias, yo alzo mi voz para decir que es absolutamente importante que esos alumnos puedan elegir FÍSICA, QUÍMICA Y MATEMÁTICAS EN NUESTRO CENTRO. Y es que sin entender el funcionamiento de la materia no se puede ir a ninguna opción científica. 
Ánimos chicos, hacen falta vuestras capacidades para solucionar muchos problemas aún no resueltos. Hasta pronto. 

Defender nuestra ICS

Carlos Rodríguez Mayo
La existencia de optativas en el bachillerato es un medio de atención a la diversidad que resulta muy importante para mejorar o mantener la calidad de la enseñanza. Ejemplos como el de Elena, el curso pasado, a quien no se pudo garantizar finalmente la opción de ciencias fetén, con Matemáticas, Física y Química, manifiestan los problemas de compatibilidad entre las diferentes optativas ofertadas, y plantean las consecuencias negativas de restringir la oferta. Sin embargo, conforme el curso se acaba, empiezan a llegar rumores y noticias inconexas sobre los problemas que algunas de estas asignaturas padecen. En el punto de mira del Pim-pam-pum de este curso, ha aparecido la “Iniciación a la Investigación en Ciencias Sociales”, la cual, como se sabe, es la asignatura que sirve para crear diariamente este blog. Pues bien, tras realizar la consulta correspondiente a la autoridad educativa, se ha confirmado que nuestra asignatura sigue resultando compatible con la otra optativa de 2º, la “Literatura Universal”. Por lo tanto, en principio no hay problema para su continuidad. Sin embargo, por si acaso, no quiero acabar el artículo sin defender su existencia.
La Iniciación a la Investigación en Ciencias Sociales, en nuestro instituto, es la prueba del nueve del carácter crítico y democrático de nuestra enseñanza y resulta un complemento trascendente de un plan lector puesto al día y un instrumento imprescindible para desarrollar la competencia social y ciudadana. Nuestro blog nos convierte en un centro de atención que debería respaldarse, en cuanto que fomenta el trabajo bien hecho y la reflexión madura sobre lo que sucede a nuestro alrededor. Con aciertos y con errores, hemos realizado una obra importante, que empieza a ser reconocida por un público creciente y por un número de entradas que no ha dejado de aumentar. Sin embargo, si lo que se pretende es menoscabar la libertad de expresión, evitar las críticas y ahorrar a costa de la calidad del servicio educativo, la nuestra será seguramente la primera asignatura en ser sacrificada. Espero que esto no suceda y que no resulte necesario recabar vuestro apoyo. 

sábado, 11 de junio de 2011

El papel del interino

David Loyo Pérez
Muchas veces pasan desapercibidos. Son como un abrir y cerrar de ojos. Chicos-para-todo. Los chicos de los recados. Un parche en una rueda pinchada. Un día te adentras en el arte griego, otro en las complejas formaciones de la Geología, y es la Gloriosa del 68 o Carlomagno. Mientras recorres los niveles, como en un juego de consola –el que no se “consola” es porque no quiere-: 1º de la ESO, un 3º, dos 2º (los que sean) y los de diversificación, los bachilleres, el Bachiller Montilla…
Se parece a un vete y ven, a un viaje interminable recorriendo la provincia, ¿a quién no le gusta hacer turismo “from coast to coast”, “from East to West, do or die”?
Y de un día para otro se acabó el sueño: se corre el rumor de que “Mañana se incorpora”. ¡Qué cochino es el rumor! “¿Podría usted firmarme el finiquito? Tengo que ir a ver a Fifi en Consejería pá entregarle el papelaco”. No se te olvide: eres un jornalero de la educación. Te despides del Departamento, por no hacer directamente “mutis por el foro”, un “Luky Luke”. “Si organizamos alguna comida, ya te llamaremos”. Hasta hoy. Pero no te engañan con la frase, porque uno, cuando tiene cierta experiencia, ya sabe lo que hay. Luego en consejería te toca lidiar con Fifi y confiar en que tenga buen día y haya pasado bien la noche, para que no te la líe allí mismo, sobre el mostrador, y te tengas que poner a discutir con ella delante de todos. Ahora el final es el principio. ¿Dónde te tocará, buen interino? ¿Qué nuevas caras te están esperando y pronto te abandonarán para que las “traiciones” por otras distintas?

jueves, 9 de junio de 2011

Biografías de la RAH

Carlos Rodríguez Mayo
Las biografías de la RAH siguen dando que hablar. Ante las críticas recibidas por la biografía de Franco a las que nos referíamos en un artículo anterior, la derecha contraataca con un argumento irreprochable. ¿Por qué el periódico "El País" critica la biografía de Franco y pasa de hacer lo mismo con la biografía de Felipe González?
En efecto, resulta escandaloso que la persona elegida para realizarla sea alguien tan poco neutral, que presume de ser amigo personal del biografiado. Sin embargo, no es éste el único pero. Además el autor, Juan Luis Cebrián, no es historiador, sino periodista y consejero delegado de PRISA; un experto en quitar o en poner acentos en la responsabilidad de cada cual, según convenga.
Sobre el oscuro tema del GAL, con tramas tan profundas en el gobierno que provocaron el encarcelamiento de dos Ministros del Interior, dice el autor del texto: “Pero los denodados esfuerzos del Partido Popular y sus cómplices mediáticos por sentar en el banquillo a Felipe González y demostrar o, cuando menos, difundir una amplia sospecha acerca de su responsabilidad personal en los hechos, fracasaron rotundamente”.
Y yo digo. Resulta evidente que Felipe no se sentó en el banquillo de los acusados, pero de ahí a decir que no queda ninguna sospecha de su participación en los GAL hay un trecho que Cebrián recorre por su cuenta. Y es que el comportamiento del biografiado nunca ha roto el cordón de conexión con los condenados por el juez Garzón. A título de ejemplo se puede recordar que acompañó a sus Ministros hasta las mismas puertas de la cárcel, en un gesto muy expresivo de reconocimiento y solidaridad personal, y que antes había declarado que "también se defiende al estado en las alcantarillas". Por lo demás, aún no se le ha oído una expresión explícita de condena hacia el terrorismo de estado de los GAL.
La Historia está para buscar la verdad de lo que pasó y no para enmascarala. La Real Academia de la Historia debería ser mucho más cuidadosa en la selección de sus autores, porque al final es la Historia la que paga los platos rotos por los políticos y por los periodistas, y eso no es justo.

martes, 7 de junio de 2011

Problemas de disciplina

Carlos Rodríguez Mayo
En el artículo de ayer, comentaba el problema disciplinario más grave de nuestro instituto. El problema consiste en que una parte significativa de algunos grupos de la ESO, en especial de 2º, tiene una actitud muy negativa que se manifiesta en una rebeldía constante ante las indicaciones del profesor y en un enfrentamiento expreso contra las normas. El desafío al sistema disciplinario que representan estos alumnos descubre la inexistencia de una voluntad de represión efectiva, en tanto que enfrente tan sólo aparece la fuerza disuasiva del discurso de sus profesores, pero no un sistema disciplinario que penalice su transgresión.
Para corregir el problema, la estrategia personal y aislada de cada uno de sus profesores no suele ser efectiva. Hace falta poner en marcha una acción coordinada que permita convencer a los alumnos de que es mejor cambiar su comportamiento, porque no respetar la norma se paga. Es preciso denunciar la cuestión y es preciso acordar a todo el equipo de profesores, incluída Dirección y Jefatura de Estudios, en una estrategia común desde el principio del curso. 
En todo caso, también existe la posibilidad de mirar hacia otro lado y seguir callando para que se pueda repetir a todo el mundo el mensaje falaz de que aquí no pasa nada.

lunes, 6 de junio de 2011

Prueba diagnóstico en 2ª de la ESO

Carlos Rodríguez Mayo
Hoy he sido uno de los aplicadores de la prueba diagnóstico de evaluación del centro. Los alumnos de segundo de la ESO se han sentado por orden de lista, han leído las instrucciones de la prueba, han oído en dos ocasiones un texto radiofónico, han abierto su libreta de ejercicios y han comenzado a realizar el examen. Hasta ahí todo normal. Sin embargo, en el curso de la prueba, pronto han comenzado a surgir problemas. El más importante ha sido el de la incapacidad de algunos alumnos para concebir un profesor que no pudiera contestar a ninguna pregunta sobre la prueba, de modo que estos han explotado su extrañeza, multiplicando las preguntas, con lo que se ha provocado un conflicto que ha servido como justificación a algunos de los asistentes para cerrar sus cuadernos y acabar así el examen. En relación con este asunto, me han preguntado sobre si corrían el riesgo de que los resultados formasen parte de su expediente personal y yo les he contestado que no tenía noticia al respecto. Pasados quince minutos, tan sólo un 25 % de los alumnos continuaba activo y a la media hora ya sólo uno de ellos mantenía el esfuerzo. Ha costado Dios y ayuda mantenerlos en silencio el tiempo necesario para concluir los 55 minutos que se establecen. Al final he recogido los ejercicios y he entregado en Jefatura de Estudios la lista de los alumnos que realizaron preguntas en voz alta, a pesar de que no tenían autorización para ello.
En resumen, a partir de lo que he visto, comparando la experiencia de ayer con la que tuve el año pasado, si tenemos en cuenta que los resultados de entonces no fueron buenos, habrá que prever que este año serán peores. La causa principal de ello es la actitud negativa de una parte significativamente importante de los alumnos, potenciada por la rigidez del planteamiento del examen. Que Dios nos pille confesados. 

miércoles, 1 de junio de 2011

Programas electorales

Carlos Rodríguez Mayo
Los programas de los partidos políticos expresan sus intenciones y sirven como orientación para el voto, lo que hace que resulte muy frecuente encontrar compromisos incumplidos entre los partidos que gobiernan. Este es el caso, por ejemplo, de la inversión en ordenadores prometida por el PSOE en las últimas elecciones generales, que debería haber elevado la dotación en los centros públicos hasta el nivel de un ordenador por cada dos alumnos. Este nivel no sólo sigue siendo mucho más alto que el que hay en nuestros centros, sino que también, y esto lo digo consciente de que es una afirmación muy discutible, era y es muy superior al de las necesidades del sistema.
Pues bien, teniendo en cuenta el resultado de las recientes elecciones regionales me he repasado el programa del PP. El Partido Popular aborda en él la mayor parte de los problemas que tenemos planteados. Yo me felicito, por ejemplo, de que se comprometa a buscar un gran pacto en educación con la oposición, para dar estabilidad al sistema, y a devolver los exámenes extraordinarios al mes de septiembre. Sin embargo no dice nada al respecto de la Historia de España, injustamente perjudicada en Cantabria por la reducción en una hora semanal de su horario en 2º de bachillerato.
Sobre el bilingüismo, la sensación que tengo es agridulce. Aunque se apuesta claramente, y a mi modo de ver un poco alocadamente, por nuestro mal bilingüismo (se compromete a acreditar al 30% del profesorado en idiomas extranjeros), también se pretende resolver la cuestión esencial de la discriminación de los alumnos con un enunciado en el que se señala que el bilingüismo es para todos. Los diversos niveles en idioma, se añade, permitirán la creación de grupos flexibles.
El compromiso de aumentar el número de horas semanales en inglés y el de mejorar los resultados en matemáticas y lengua coincide con lo manifestado y ya legislado recientemente por el PSOE en su última y extraña Ley de Economía Sostenible, que ya hemos comentado en este blog.

martes, 31 de mayo de 2011

Agresiones a la Historia

Carlos Rodríguez Mayo
La biografía de Franco, de Luis Suárez Fernández, vuelve a situar en los medios de comunicación el problema de la manipulación de la Historia. Don Luis Suarez es un medievalista que fue Director General de Universidades en vida del dictador. Creo recordar, incluso, que lo fue con el ministro Don Cruz Martínez Esteruelas, que cerró la Universidad de Valladolid de febrero a junio. Es un historiador de la llamada historia de acontecimientos que tiene a su favor el haber estado en el origen de la formación de los mejores medievalistas de la generación posterior. Fueron alumnos suyos: Don Julio Valdeón, recientemente fallecido, y al autor del tomo de medieval de la Historia de España de Alfaguara, el iniciador del departamento de medieval de la Universidad de Cantabria: Don José Ángel García de Cortázar. 
Pues bien, al parecer, en la citada biografía de Franco, el anciano historiador, Don Luis Suárez, afirma que aquel régimen en el que él alcanzó alguna relevancia política, no fue totalitario, sino más bien autoritario. Según el diccionario un régimen totalitario es el que tiene partido único y persigue cualquier pensamiento político "distinto", el régimen sin libertad que produce presos políticos. Si se aplica este concepto, a mi modo de ver resulta indiscutible que el régimen de Franco fue un régimen totalitario, dado que el llamado Movimiento Nacional fue el único agrupamiento político legalmente permitido. Las distintas familias franquistas (falangistas, Opus Dei, cristianodemócratas, etc) no pueden considerarse partidos políticos, ni los referendums  verdaderas elecciones.
En consecuencia, no puedo estar de acuerdo con Don Luis y lamento infinito no estarlo, porque la historia es una ciencia que persigue la verdad y debería ser capaz de no forzar los conceptos que utiliza. Desconozco las razones o los argumentos de Suárez, pero no le creo capaz de convencerme de que es justo rebajar el totalitarismo de Franco a simple autoritarismo. Estoy dispuesto a aceptar que hubo un totalitarismo blando, especialmente al final, pero no a cambiar los términos. Con todo esto, los historiadores acabaremos participando del desprestigio general que sufren los políticos, por ser capaces de decir una cosa y la contraria, incapaces, por lo tanto, de fijar y de dar lustre a la verdad.

domingo, 29 de mayo de 2011

Otra vez, la última semana

Carlos Rodríguez Mayo
El 17 de junio del año pasado, publicaba en este blog un artículo que titulaba: “la última semana”, en el que criticaba el mal que supone la irracional decisión de todas las autonomías gobernadas por el PSOE de realizar los exámenes extraordinarios, pensados para el mes de septiembre, durante el mes de junio. Una decisión tan equivocada como ésta ha producido durante años efectos muy negativos. Intentaré explicarlos de forma clara y objetiva:
1º-Durante esta última semana es obligatoria la asistencia de todos los alumnos a clase, también de los aprobados, pero estos ya han sido evaluados en la evaluación ordinaria final, previa a la extraordinaria. De manera que, para estos, esa última semana queda fuera de su evaluación. Es decir, que, aunque el alumno no haya recibido aún sus notas, sabe que no se va a examinar de lo que a partir de ese momento explique el profesor y que su comportamiento ya no influye en su nota, porque ya ha sido evaluado.
2º-Según la teoría, la prioridad durante esta semana la tienen los alumnos evaluados negativamente en la tercera evaluación, aquellos a los que se concede la posibilidad de realizar una nueva, tan sólo una semana después (y no tres meses después). Sin embargo, el profesor se pregunta: Si en las cuarenta semanas anteriores no se ha conseguido llevar al alumno a alcanzar las competencias y los contenidos mínimos programados, ¿qué nuevas circunstancias se pueden sumar por parte del alumno, tan sólo una semana después para justificar que se cambie la evaluación de todo el curso?
A mi modo de ver, resultan evidentes las consecuencias negativas del planteamiento irracional de esta última semana. La principal es la de la comprensible abundancia de faltas de asistencia no justificadas, lo que exhibe de forma impúdica la alarmante insuficiencia del sistema disciplinario de los centros, que acaban el curso mirando para otro lado, es decir, haciendo caso omiso de la norma que hace obligatoria la asistencia de los alumnos al horario lectivo. De este modo, esta última semana se convierte en un caos descontrolado en el que se exhibe el fracaso del sistema, antes de las vacaciones de verano.
Esperamos de la nueva Consejería de Educación, que la mayoría del Partido Popular está a punto de constituir, que tome la decisión de volver a trasladar la Evaluación Extraordinaria al territorio temporal para el que fue creada, es decir, el mes de septiembre. Una solución alternativa sería la de suprimir esta evaluación, a la vista de su inutilidad, puesto que la inmensa mayor parte de los alumnos no recupera sus materias y, puesto que una parte significativa de los aprobados en ella se consiguen sin mejora en el saber y la competencia del alumno, por una indeseable flexibilización en los criterios de evaluación de los profesores.
Ambas posibles soluciones se han planteado de forma múltiple durante los últimos años, sin que la Consejera socialista hiciese el más mínimo movimiento en la buena dirección.

jueves, 26 de mayo de 2011

Mi despedida

Carlos Rodríguez Mayo
Se nos ha echado el fin de curso encima y apenas he tenido tiempo de despedirme de vosotros, los nueve alumnos de este blog. Lo hago ahora, aunque sé que la suerte ya está echada y que la ruleta de la fortuna seguirá girando y no dejará de crear distancia entre nosotros. En el futuro, os recordaré de muy diversas formas. Recordaré vuestros artículos más genuinos, aquellos en los que afloraron vuestro ingenio o vuestra sensibilidad, recordaré las dificultades padecidas para sacar adelante los trabajos de investigación o para exponer los resultados, recordaré vuestras miradas interesadas en entender el contenido de mis propuestas, los debates internos cuando tocábamos puntos en los que discrepábamos, vuestro comportamiento siempre respetuoso y, sobre todo, esa sonrisa y esos ojos luminosos, ese aura de vida que da la juventud y que es una auténtica bendición para los profesores carrozas, como yo. 
Si nuestra relación ha sido fructífera, es posible que hayáis aprendido a valorar la realidad que os acompaña cada día y a expresarla por escrito sin tener miedo a las consecuencias, porque es mejor decir que callar y porque hablando o escribiendo se aclaran las ideas y uno se compromete con lo que pasa. Si mi trabajo ha alcanzado algún éxito, habréis adquirido la confianza que hace falta para defender vuestra posición y habréis crecido un poco. Yo no sé en qué medida se habrán logrado estos objetivos, pero sí que sé que, por mi parte, vuestras palabras, vuestros trabajos y vuestras sugerencias me han servido para ver y entender mejor muchos problemas o al menos para plantear y dejar en suspenso interrogantes que algún día habrá que resolver. Me despido, por lo tanto, agradeciéndoos vuestra colaboración impagable desde este lugar que hemos inventado con nuestro esfuerzo, desde este blog del Ría del Carmen que tanto nos ha costado mantener y que tan pocos aplausos merece. El mundo es así de injusto. La calidad de nuestro producto nunca será reconocida si no da votos, si no es amable con la dirección o con el poder establecido. No importa. Nuestro único premio son los lectores que hemos conquistado con paciencia y el intentar y conseguir abrir las puertas de nuestros corazones. El mío siempre estará abierto para todos vosotros. Seguid siendo buena gente.

lunes, 23 de mayo de 2011

Artículo de despedida

Raquel Soto Escandón
Estaba en mi cuarto pensativa y me he decidido a escribir este artículo de despedida:
Me parece que fue ayer cuando empecé. En este centro he pasado seis años de mi vida. En él he vivido momentos buenos y malos, en él he llorado y he reído, he conocido nuevos lugares, he hecho buenos amigos y también he conocido el amor. Estamos a tres días de finalizar el curso y aún no me lo creo, aunque lo cierto es que ya estaba deseando terminar, ya que este último curso ha sido bastante duro y no ha habido un buen ambiente en la clase. Pero agradezco la oportunidad de haber podido expresarme en este blog, aunque desearía que lo leyera más gente. Así se enterarían, de verdad, de las cosas que pasan en el centro. 
En la nueva etapa que nos espera, les deseo a mis compañeros lo mejor y también a los profesores. Hasta siempre.

sábado, 21 de mayo de 2011

Más que un profesor

Maria Cruz Santamaría y Ana V. Quevedo 
Orientador, psicólogo, profesor, experto en saber escuchar, en ayudarte siempre que esté en su mano, en aconsejarte lo adecuado y, además y sobre todo: Una gran persona. Creo que todos sabéis de quién hablamos... Nos gustaría aprovechar la ocasión de que llega a su fin nuestro paso por este instituto para darle las gracias por las largas charlas en su despacho sobre qué hacer con nuestras vidas, por sus consejos, por todo lo que nos ha ayudado. Fue nuestro profesor de psicología el año pasado y este curso, más que un profesor, ha sido un apoyo para muchos de nosotros. Por todo esto, te damos las gracias, Emilio.

viernes, 20 de mayo de 2011

En la Plaza Porticada

Carlos Rodríguez Mayo
Hay una alumna en el centro que ha decidido conocer directamente el movimiento de los indignados y se ha ido a acampar a la Porticada. Sin decirme que esa era su intención, me preguntó antes de incorporarse a la movida por mi opinión al respecto. Yo, para responderle, le dije lo siguiente:
Nuestra democracia es aún muy joven y perfectible. Comprendo y apoyo las legítimas quejas de los jóvenes, que están siendo los verdaderos paganos de la crisis, y también sus ansias de mejorar la democracia con una reforma de la ley electoral, con listas abiertas, y con un nuevo reparto de las circunscripciones electorales, para intentar sacar el poder del comité ejecutivo de los partidos y para conseguir que el voto a PP y PSOE no quede tan favorecido como lo está en la actualidad por la aritmética electoral. También me parecen asumibles algunas peticiones de carácter social como las relativas a las ayudas a la vivienda para los jóvenes.
En sentido contrario, le dije, la tentación totalitaria se cuela con facilidad entre los que intentan dirigir este tipo de movimientos asamblearios. Eso lo conozco bien de cuando estudiaba en la universidad en el ocaso del franquismo. Pues bien, hay que estar alerta ante los que transforman un movimiento pacífico en violento a base de desafiar la ley, que en un país democrático es la manifestación escrita del acuerdo y el consenso social. El que no respeta las leyes o el que las fabrica de modo que se impida este consenso no es un verdadero demócrata. Tampoco lo es el gobierno que las desafía o no hace que se cumplan. Por aquí nos queda aún un largo camino, pero que nadie se olvide de que la base del sistema está en el voto porque el voto es la consecuencia necesaria e insustituible de la soberanía popular. Además no se debe olvidar que la ley electoral nos dice que, después de la campaña, el día de antes de las elecciones es un día de reflexión, de manera que los que no respeten este día (mañana sábado) y el sagrado rito de las elecciones no harán sino demostrar su talante autoritario o totalitario, porque estarán  agrediendo al principio que dicen defender: la democracia.

jueves, 19 de mayo de 2011

Un respeto, Señor Director

Carlos Rodríguez Mayo
Escribir en una revista que se dirige a alumnos y profesores de un instituto supone pensar la realidad diaria con ese carácter crítico que se persigue en una buena educación democrática y expresarlo después sin excesos y con tino. Eso han intentado los alumnos de este blog y algunos lo han conseguido. Este es el caso de Ana V. Quevedo. Ella escribió en el mes de abril un artículo relativo al cierre de los baños en el que contaba su comportamiento contrario a una decisión que creía equivocada. Lo hizo, como se puede consultar, con corrección y moderación, a pesar del enfado que cualquiera sentiría cuando acaba de sentirse privado de un servicio tan básico como es el que motivó el artículo citado.
Pues bien, este artículo ha provocado un efecto inesperado. El Señor Director, aprovechando que la autora de este artículo se dirigía a él para un asunto, le ha acusado ante testigos de faltarle al respeto. Ella, sorprendida, replicó al señor Director que el blog estaba abierto a su réplica, y él respondió que en ningún caso escribiría en este medio, al que acusó de utilizar el nombre del Ría del Carmen.
Cerrar casi todos los baños del instituto a los alumnos es una decisión muy discutible que estoy seguro que no recibiría el apoyo mayoritario ni de los alumnos ni de los profesores, aunque el hecho estuviese precedido por un encadenamiento de faltas graves. Confundir la crítica legítima con una falta de respeto supone ir más allá del presunto error cometido, porque da a entender que se carece de la flexibilidad intelectual necesaria para comprender que hay otros que con todo derecho opinan de manera diferente y que la libertad de expresión, que utiliza hechos veraces y bien fundamentados y que no ataca al derecho al honor de las personas aludidas, merece un comportamiento más tolerante por parte de la dirección.
Estos son los hechos, tal y como me los han contado. El escrito de Ana V pueden consultarlo aquí. Juzguen ustedes.    

Estudiar o no estudiar

Diego Bolado Palencia
Durante los meses de este curso, tengo que reconocerlo, he estudiado mas bien poco. Solo he estudiado el día antes de tener cada examen. Por eso mis notas no van a ser buenas. Ahora que llegan los exámenes finales, tengo que estudiar lo que no he estudiado antes y ya hay materias que tendré que aprobar en septiembre. Por lo tanto considero que este año lo he “tirado” por la ventana, no lo he aprovechado bien. Así que tendré que perder gran parte del verano preparando los exámenes de recuperación de las asignaturas que me queden para septiembre. Si volviese a empezar este año me plantearía muy bien cómo hacer las cosas. Por eso quiero decir a los alumnos que empiezan bachiller que, antes de comenzar el curso, se planteen con claridad sus objetivos, que piensen en lo que realmente quieren hacer.

martes, 17 de mayo de 2011

Esfuerzo final

Elena Fernández Marcos
Agobio, estrés, cansancio, sueño, enfado, rabia, miedo... Cada día, en cada hora de estudio, en cada examen, es imposible no sentirse identificado con alguno de estos estados de ánimo, si estás en 2º de bachillerato. A estas alturas del curso, cuando los días de clase se cuentan con los dedos de una mano y los exámenes se amontonan, sientes que todo lo que haces no es suficiente, hay momentos de colapso en los que las cosas no te entran en la cabeza, momentos malos en los que piensas si merece la pena seguir, pero continuamos, no hay que rendirse porque el largo camino llega a su fin. No hay tiempo para dar un paso en falso. Todo tiene que estar calculado al milímetro para no tropezar o para levantarse tan rápido como sea posible e incorporarse a la carrera. Venga, corre sin parar. No te distraigas. Ya estás llegando. Al fondo se ve la meta...

Prácticas de Química

Elsa Ajo Navarro
El pasado jueves hemos realizado una práctica de Química los alumnos de ciencias de 2º de bachiller. Se trata de una de las prácticas propuestas para selectividad. Este experimento, tal y como dijo Teresa Negro, era el último que ella realizaba en el instituto, ya que se jubila este año. Como siempre, Teresa consiguió hacer interesante el ejercicio, con su sonrisa y su conocida ilusión por la Química. Realizamos varias prácticas, todas relacionadas con el tema que estamos dando ahora, Redox: Reacciones reducción-oxidación. Algunas salieron bien, mientras que otras se resistían. Aún así, Teresa continuaba intentando dominarlas para que saliesen a la perfección.
De las clases con Teresa que he tenido en estos dos últimos años, las más divertidas han sido, sin duda, estas clases prácticas. En ellas Teresa ha conseguido despertar en nosotros un interés por la Química que antes no teníamos y además nos ha enseñado muchas cosas que seguro que nos serán útiles en el futuro. Gracias Teresa por transmitirnos tu entusiasmo y tu saber.

domingo, 15 de mayo de 2011

Al final de nuestro último curso

Cristina Romillo Barquín
El otro día, mientras pensaba sobre qué hacer el último artículo, me vinieron a la cabeza, como si estuviera en un cine, las caras de todos los compañeros que he tenido a lo largo de mi estancia en el instituto. Muchas de esas caras están casi borradas y tienen forma de niños, pues no las he vuelto a ver, sin embargo la mayor parte me son más conocidas y tienen mi edad actual, a pesar de que en principio tan sólo eran chicos que se sentaban en las mesas de alrededor. Hoy en día, esas caras cambiadas son las de mis amigos, porque si algo he aprendido en estos años ha sido a ser paciente con las personas y conocerlas antes de juzgarlas, porque te puedes llevar muchas sorpresas y la persona a la que criticas puede acabar siendo un gran amigo (al menos en teoría).
Ahora que estamos en el último curso es posible que no volvamos a ver a nuestros compañeros, ya que, debido a sus estudios, unos se dispersarán por distintos puntos de España, y otros trabajarán o se quedarán aquí, pero lo más seguro es que los alumnos que se llevan bien conservarán su amistad.
También los profesores han sido importantes. Nos han enseñando no sólo la lección, sino también a ser personas, porque, aunque nos haga gracia que un profesor nos dé consejos y nos parezca pesado, es posible que a lo largo de nuestra vida sus mensajes nos sean útiles. Me llevo los recuerdos de aquellos profesores con los que me llevé bien y me gustó su forma de impartir la clase y los de aquellos que me lo hicieron pasar mal, ya sea por nuestra falta de compatibilidad o por ser demasiado exigentes para sacar lo mejor de mi. De lo que no me olvidaré jamas es de haber pertenecido al grupo de teatro del instituto. Por todo eso y mucho más, gracias.

sábado, 14 de mayo de 2011

El buen y el mal bilingüismo

Carlos Rodríguez Mayo
Me espanta la dimensión que va tomando el bilingüismo en la campaña electoral. El PSOE y el PP se pelean por llevar la antorcha. Si uno propone una cifra el otro partido promete más y mucho más rápido. Parece que no hay quien pare la expansión de la palabra que da votos, la palabra que oculta el engaño de la degradación de todo el sistema educativo de nuestro país: Bilingüismo.
Pues bien, el bilingüismo actual en la España de idioma castellano (en Cataluña, Pais Vasco y Galicia es otra cosa) consiste en un torpe intento de utilizar el conocimiento de algún idioma extranjero por el profesorado para impartir su asignatura en ese idioma. Se supone que de esta manera los alumnos aprenden más inglés (la lengua que se pretende potenciar), aunque nunca nadie evaluó si esto es verdad. Nuestro bilingüismo, además, lleva aparejadas una serie de consecuencias negativas. Son las siguientes:
-La discriminación entre los alumnos. En efecto, la elección que realizan los alumnos crea dos tipos de grupos. Los grupos bilingües con alumnos competentes y motivados y los grupos no bilingües, caracterizados por lo contrario. Los grupos no bilingües se suelen convertir en un ghetto en el que es muy difícil trabajar. De manera que a los alumnos motivados no les queda más remedio que elegir el grupo bilingüe, si no quieren verse sometidos a cursos indisciplinados y con dinámicas muy negativas.
-El nivel disciplinar en las asignaturas impartidas en inglés se reduce como consecuencia de la falta de dominio en el idioma por parte de los alumnos o del profesor bilingüe.
-El enfrentamiento entre profesorado bilingüe y no bilingüe, como resultado de las peores condiciones de trabajo que sufren los profesores no bilingües en los centros.
El bilingüismo no es malo. Podría ser muy bueno, pero para conseguirlo tendría que ser verdaderamente bilingüe, con un profesorado realmente bilingüe (que no se garantiza con el sistema de acreditación actual) y con un alumnado bilingüe, que habría que crear por la base (mejor en preescolar, que en infantil) y no a los 12 años. Además, para que no hubiese discriminación entre los alumnos, TODOS ellos (y no sólo los que lo elijan) deberían cursar enseñanza bilingüe en las asignaturas que se determinen (deberían ser la mayor parte), y si no es así, para que no hubiese discriminación entre los profesores, urgiría equilibrar las condiciones de trabajo atribuyendo al profesorado bilingüe los grupos no bilingües que se originasen. Por último, para que no hubiese discriminación entre asignaturas, todas ellas, salvo los propios idiomas, deberían poder ser bilingües (no entiendo por qué se excluyen en Madrid las Matemáticas) y el inglés, como materia, debería practicarse en un horario más extenso.
Este buen bilingüismo habría que construirlo poco a poco, creando centros bilingües en primaria e infantil que incluyesen después la ESO y el Bachillerato bilingüe en las capitales de provincia y ciudades grandes. Habría también que crear cuerpos de profesores bilingües en cada una de las asignaturas y exigir niveles de dominio del inglés a los alumnos, en los distintos ciclos de enseñanza.
Nuestro mal bilingüismo, sin embargo, se improvisa. Sin alumnos ni profesores bilingües, provoca discriminación y pérdidas notables en los aprendizajes de todas las materias. Además se olvida de que tenemos un idioma, el castellano, y de que es importante que lo valoremos y que lo cultivemos. Nuestro bilingúismo es un engaño, una chapuza más. Un producto de mercadillo que no sirve para lo que se compra, pero que hace daño al sistema. Mucho daño...
Con éste mal bilingüismo nuestros políticos nos vuelven a dar gato por liebre.