martes, 30 de noviembre de 2010

Convocatoria a todos los miembros del grupo de teatro

Cristina Romillo Barquín
El director del colectivo de dramatización del instituto, Juan Manuel Freire, nos ha pedido que publiquemos esta carta para informar de la celebración del 15 cumpleaños del grupo:
“El colectivo de dramatización del "Ría del Carmen" cumple 15 años y estamos dispuestos a no pasar por alto el acontecimiento. Lo celebraremos con una fiesta teatral, entre otras cosas. La fecha será el 22 de diciembre, de media tarde en adelante y en el gimnasio del instituto, convenientemente decorado para la ocasión. Contamos con todos vosotros, los que, desde sus inicios hasta ahora, habéis ido dando vida a ese sueño que es y ha sido nuestro grupo de teatro. ¿Vendrás? Por favor, confírmamelo.
Un abrazo y espero que la vida te esté tratando bien.
P.D. Si puedes avisar a otros, se agradecería que me pasases sus nombres y que les pidieses que se pongan en contacto conmigo. ¡Sois cerca de cuatrocientos! Y si se te ocurre alguna idea para la celebración, exponla. No caerá en saco roto... Tampoco vendría mal que nos hicieses llegar fotos de representaciones, si tienes.

Profesores diversos

Ana Virginia Quevedo Rodríguez
Cuántas veces un alumno ha cambiado de opinión sobre qué asignaturas le gustan y cuáles no. A mi modo de ver, todas las asignaturas dependen del profesor que te de la clase, ya que un profesor puede saber muchísimo de su asignatura y no saber como transmitirlo o viceversa.
En este instituto, en el que llevo desde tercero de la ESO, he tenido muchos profesores, unos buenos, otros peores, unos que tiraban a ayudarte y otros que tiraban a fastidiarte, pero en general no he tenido muchos problemas.
Con los años te das cuenta de que eres tú el que tiene que amoldarse al profesor y a su manera de dar la clase. Si el profesor no se adecua mucho a ti, te podrá costar más, ya que tendrás que dedicarle más tiempo, pero… Si quieres, puedes.

Colillas en los baños

Diego Bolado Palencia
Desde mi punto de vista los baños de los alumnos están en mal estado; esto se debe a que los alumnos de este centro no se preocupan por su limpieza e higiene. Si entras al baño puedes verlo. Rara vez lo encuentras limpio.
Además hay otro problema. Como dentro del centro está prohibido fumar, algunos alumnos aprovechan los cambios de clase para fumar en los baños. El resultado es que las colillas aparecen en las bazas y que el olor a tabaco y el humo se hacen claramente perceptibles.
Teniendo en cuenta que está prohibido fumar en el recinto del centro, mi opinión es que podrían dejar salir a los alumnos fumadores en los recreos. Además yo pediría a los alumnos que intenten cuidar más los baños. De ello nos beneficiaremos todos.

Exámenes de entrenamiento para la prueba de selectividad

Elsa Ajo Navarro
Hay muchos profesores en Segundo de Bachillerato que requieren horas suplementarias para realizar sus exámenes. Esto sucede porque plantean exámenes demasiados largos y no les da tiempo a realizarlos en la hora que ocupa su clase. Para poder hacer sus exámenes, nos quitan tiempo de otras asignaturas, incluso toda la hora, a veces. Estos exámenes se hacen por el bien de los alumnos, ya que lo que se intenta es prepararnos para la selectividad, en la que las pruebas duran más que una hora de clase, pero toda las asignaturas son importantes y de la mayoría nos examinamos en selectividad, de manera que si la asignatura que sufre es una de estas ¿cómo recuperaremos el tiempo perdido? Yo pienso que es preferible hacer los exámenes a 7ª hora o por la tarde, o bien plantear  exámenes más cortos, que se puedan hacer en un sólo periodo de clase.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Los exámenes de la primera evaluación

Elsa Ajo Navarro
Ya va a empezar diciembre y con él la primera época de exámenes del curso. El año pasado a estas alturas nos encontrabamos un poco estresados, pero este año, al menos yo, estoy abrumada. Esto me sucede porque estoy en segundo de bachillerato, que es un curso mucho más complicado, pero también porque intento sacar notas altas para entrar en medicina.
En estas condiciones hay que estudiar todos los días, porque si no, como los exámenes se acumulan en un espacio de tiempo muy reducido, no puedes esperar a prepararte suficientemente bien durante la semana de exámenes. Ahora ya no queda otra. Los que no han hecho lo que debían, van a pasar un infierno durante los próximos días.

Nuestra cafetería

Laura Cagigas Acebo
Begoña y Merche han llevado la cafetería desde hace cinco años. Este es un lugar importante, tanto para nosotros, los alumnos, como para los profesores. Cuando se nos olvida el bocadillo o cuando simplemente preferimos esos tan ricos que preparan ellas a toda prisa, o cuando queremos comprar alguna golosina, se agradece tener la cafetería a mano. También para los profesores es un buen lugar no sólo para tomar un café o comer algo antes de las clases, sino también para comentar lo que sucede.
Merche y Begoña, durante los recreos, no paran quietas atendiéndonos, pero lo llevan muy bien, con un humor envidiable y con mucho cariño. Ellas dicen que siempre atienden antes a quien ha llegado antes y a quien pide lo que sea con corrección, incluyendo a los más pequeños, que nunca son marginados por los mayores, al menos cuando ellas están allí para impedirlo.

El asufragismo electoral como opción política respetable, cuando ya no se sabe cambiar lo que hay

David Loyo Pérez
¿Votar en unas elecciones es un derecho? ¿Es acaso un deber? ¿Somos peores ciudadanos si no acudimos a las urnas?
En España votar es un derecho; no un deber: no hay sanciones para aquellos ciudadanos que no acudan a una votación. Algunos consideran que, ante una indiferencia con respecto a los partidos políticos y cuando se considera que éstos ya no representan la voluntad de los electores –sino, por ejemplo, sólo sus propios intereses y una férrea disciplina de partido (que elimina o margina las voces discrepantes)-, la opción más “moralmente correcta” en defensa del sistema democrático, al que se tiende a alabar como cuasiperferto, es el voto en blanco. Y hay quien entiende igualmente que aquellos que no acuden a ejercer su derecho no sólo están en contra de los partidos como representativos de los intereses del pueblo, sino que también manifestarían con su proceder su descontento o su oposición a todo el sistema democrático imperante.
Pero ¿qué hay de malo en estar en contra de un sistema democrático cuando se está en desacuerdo con él, simplemente no votando, es decir, no ejerciendo un derecho (el de votar) que en este caso no se contempla como deber? ¿Qué hay de reprobable, si uno está en su derecho de no hacerlo y con ello no perjudica a los otros, si no les coacciona y si no les somete a la propia voluntad? ¿Qué hay de malo en ser, en ese sentido, apolítico y “antidemocrático”? No participar en el sistema respetando las opciones libres de los demás no me parece moralmente cuestionable, y no es un proceder que me produzca ninguna repulsa.
En este caso, la decisión de cada uno sobre lo que hace ha de ser personal y no determinada por la opinión de los que nos hablan de lo que es política o lo moralmente correcto, como partidos, asociaciones, la presión de grupo o los medios de comunicación de masas.
¿Qué hay, pues, de reprobable en no participar? Es una opción personal más, respetable, si respeta la opción de los demás. Por otra parte, ¿por qué una persona que no ha ejercido su derecho de voto no puede -como algunos dicen- criticar u oponerse a un gobierno salido de las urnas? ¿Es que el que no vota es ciego? ¿Se le tiene que negar el derecho de ver la realidad y de interpretarla según sus propios valores o su forma de ver el mundo?
No votar no implica ser un mal ciudadano ni un ciudadano irresponsable que no entiende lo que son los valores y el juego de la democracia. Bien puede tratarse de una persona a la que no satisface el sistema político en el que ha de moverse (por ejemplo, porque considera que el mismo está “podrido”) y que no encuentra todavía los cauces adecuados para cambiarlo, pero respeta las opciones personales de los demás. O tal vez considera que cambiarlo de manera no revolucionaria, cuando la era de las revoluciones en el mundo occidental y en un contexto europeo, ya es cosa del pasado, y cuando no se tienen los resortes y mecanismos para hacerlo (pues las elecciones ya no valen para ello), es una lejana utopía.
Muchos me dirán que es nuestro deber formar a las nuevas generaciones y a la ciudadanía en general en la utopía de la participación electoral para conseguir mejores votantes y políticos, para que sean siempre lo más objetivos posible cuando tengan que juzgar, para conseguir que en la realidad y no sobre el papel todos seamos iguales ante la ley, para que el que tenga el poder no actúe sólo en beneficio propio, para que las personas bien formadas en esos valores no se corrompan al ingresar en un sistema corrupto, para que el chupóptero de turno del sindicato o del partido renuncie a comer, en situación crisis, en un restaurante de lujo una buena “bigotada” de marisco y se conforme, por austeridad y empatía con los demás, con la hamburguesa con patatas fritas del MacDonald´s, para que el político se conforme, pudiendo ganar millonadas de forma irregular, con un salario más o menos digno pero ajustado, etc., etc. Luchemos, en definitiva, con las armas que a los profesores les da el aula, contra los instintos y las formas de actuar que han predominado en los gobiernos y el proceder de los hombres desde el mismo momento en que aparecieron en la Tierra o en que aprendieron a vivir en sociedad.
Parece una tarea fácil entonces conseguir al “político nuevo” que rompa con toda la historia de la humanidad, y, al tiempo, cambiar al grueso de la sociedad, ¿no les parece?

domingo, 28 de noviembre de 2010

Rigor

Carlos Rodríguez Mayo
La formación que yo he padecido en mis años mozos era excesivamente escrupulosa. Se nos inoculaba el horror del infierno sin tener en cuenta que aún éramos niños. Temíamos tanto al pecado, que la libertad parecía una entelequia... Frente a esto, las nuevas generaciones han avanzado mucho en la apreciación y la lógica natural de lo que pasa por su vida y por su mente, lo que supone un nivel mucho más bajo de represión en todos los sentidos.
Sin embargo, a mi me da la sensación de que lo que se ha ganado en libertad y en responsabilidad, se ha perdido en rigor; en rigor intelectual y en rigor moral. La postura habitual de las personas no resulta normalmente de una reflexión correcta, influenciada por la autoridad intelectual de los que saben del asunto, y sí, por el contrario, de una postura ideológica, previamente definida, en la que la frontera entre el bien y el mal parecen estar situados en lugares diferentes, según el punto de vista utilizado. Si a esto añadimos que las últimas modas pedagógicas utilizan métodos tan heterodoxos como el de la tormenta de ideas, en el que es el que aprende el que propone los diversos puntos de vista y es el que enseña el que los ordena con arreglo a la teoría, es normal que nos encontremos con personas que piensen que algunos profesores no tenemos nada que enseñarles, que ellos ya saben lo que quieren, sobre todo en el campo de las humanidades y en especial en la Historia.
En estas condiciones, resulta difícil educar: Es un camino sembrado de riesgos el intentar sacar al chico del ensimismamiento de su adolescencia para hacerle entender que es malo engañar y hacer trampas. Enseñarle que un adulto debe atender a distintos puntos de vista para hacerse una opinión. Que es importante escuchar a los sabios para saber el por qué de las cosas, el cómo, el dónde y el cuándo. Que la autoridad siempre es necesaria y que hay que respaldarla, cuando se la pone en entredicho, porque es mucho peor la anarquía. Que el éxito no está en ganar más o en tener más o en emborracharse más, sino que, más bien, se relaciona con las cosas que nos permiten estar a gusto dentro de nuestro propio pellejo, cultivando las labores para las que estamos mejor dotados, y con esa actitud abierta y comprensiva hacia los otros que hace, a veces, que nos quieran por la forma que tenemos de ser nosotros mismos.      

viernes, 26 de noviembre de 2010

Atados a las mochilas

Carlos Rodríguez Mayo
A mi modo de ver, la decisión más positiva que ha tomado la dirección durante el curso pasado ha sido la de la organización del centro en aulas/grupo. Me alegré mucho de ello porque supuse que de este modo se podría conseguir que los alumnos no saliesen al recreo cargados con sus pesadas mochilas. Sin embargo, el cambio no ha producido los efectos deseados, o al menos no en la generalidad de los casos. Todavía hay muchas mochilas en el patio durante los recreos. Al parecer, cuando llegan los alumnos a sus aulas respectivas, éstas ya están cerradas.
Se me ocurre que, para solucionar la cuestión, bastaría con ser conscientes del problema y con coordinar desde la Jefatura de Estudios la estrategia para resolverlo. A los profesores, creo, no nos costaría gran cosa esperar dos minutos a que los alumnos dejasen su cargamento. Tampoco pasaría nada porque uno de los profesores de guardia de recreo se ocupase de acompañar a sus aulas a los rezagados.
Esperemos que la buena voluntad de todos remueva las dificultades y permita dar una pronta solución al problema.

Rotonda ministerial

Carlos Rodríguez Mayo
En la pequeña rotonda del patio a la que dan vuelta los autobuses, alguien plantó madroños. Quien lo hizo conocía que el madroño es una planta autóctona que prolifera mucho más en nuestra comarca costera que en el ámbito de la villa y corte, en cuyo escudo, como es sabido, aparece asociada a un gran oso. 
Al lado de los madroños, dos especies alóctonas perviven con mayor dificultad. Ambas vienen de los sueños de grandeza de Daniel, el que fuera nuestro director hasta que fue premiado con su ascenso a la alta inspección. Las dos plantas son una palmera canaria y un pino mediterráneo (no sé bien si piñonero o pinaster). Son residuos de un honor tributado a dos ministros de educación socialistas que Daniel atrajo al Instituto. El primero, canario, se llamaba Jerónimo Saavedra y vino a inaugurar el nuevo edificio, tras el traslado desde el cruce. La segunda, fue la ministra San Segundo, nacida en Medina del Campo. Los dos posaron ante las cámaras y dijeron sus discursos, acompañados de un largo séquito oficial. Los dos, también, fueron cesados en sus funciones a los pocos días de la visita. No es posible establecer una relación de causa efecto entre los árboles y los ceses, pero, desde entonces, es muy evidente que resulta casi imposible atraer por aquí a ningún ministro. Los que saben esta historia me comentan que esto es lo natural. ¿Natural? ¡Pues claro que es natural! En realidad, es cuestión de árboles...

jueves, 25 de noviembre de 2010

Sobre el hablar y el escribir

Carlos Rodríguez Mayo
Comentaba hoy con Agustín que algunos compañeros del claustro manifiestan cierto miedo a hablar y a escribir en este blog. Hablar es comprometerse, intentar influir en el pensamiento y en la actuación de la gente, hablar es dejar retazos de ideas propias o ajenas y permitir que los demás usen o manipulen lo que dices y dejar el flanco abierto de las propias contradicciones. Tal vez por eso, dicen, sea mejor callar y quedar oculto en la corriente, aprovechar el impulso de los otros y no enseñar nunca el rostro.
Mi madre era también de esa opinión. Ella me decía que no me metiera en líos, que mi abuelo había tenido que exiliarse durante la guerra civil y que no quería que yo pasase por algo semejante. A pesar de ello, yo tomé la palabra siempre que tuve algo que decir en las asambleas y participé en alguna pequeña medida en el fin de la historia del franquismo.
Por entonces, el Catedrático de Geografía, a quien acusábamos los alumnos de medrar entre los falangistas y de haber jurado los principios del “Movimiento Nacional”, siempre nos repetía: “Vosotros sois los verdaderos franquistas” y nosotros nos reíamos de sus argumentos... Hoy, cuarenta años después, tengo que darle la razón en parte, y es que, a mi modo de ver, el sistema democrático no ha calado suficientemente entre nosotros.
En efecto, nuestra sociedad sigue actuando en muchos ámbitos como en una dictadura. Hoy parece que política es tan sólo lo que hacen los políticos, y eso no es así, porque política es decir lo que es correcto e incorrecto, lo que funciona y no funciona, y señalar qué retoques, a nuestro modo de ver, son necesarios a las obras de los hombres. En una verdadera democracia, el pueblo habla, y no sólo a través del voto y las encuestas o a través de los sindicatos y de las huelgas, sino también a través de los periódicos o a través de este modesto blog en internet. En una verdadera democracia, el pueblo busca la verdad y no la manipulación de los medios. En una verdadera democracia, los profesores, aquellos que hemos sido investidos de una autoridad para enseñar, deberíamos demostrar que somos responsablemente democráticos, hablando de lo que sabemos e impulsando la expresión crítica de nuestros alumnos. Aunque siempre con prudencia y reflexión, estamos obligados a hablar. Para eso está la libertad.   

Elecciones 2010

Raquel Soto Escandón
Ayer, dia 24, fueron las votaciones para elegir a los miembros del Consejo Escolar. En la hora de estudio, Matilde nos vino a buscar para que bajásemos a votar. Yo tenía la idea de que, aparte de al representante de los alumnos, se podía votar a los profesores, pero me dijeron que no. Esperamos algo en la cola en la que se encontraban niños de todas las edades, dentro del aula 109, donde se suelen realizar las reuniones. Presidía la mesa electoral Javier Barba, situado detrás de una urna de cristal (todavía hay clases: los profesores, me dicen, tuvieron una urna de cartón, que era una vergüenza). En la urna había que echar tu voto a Javier Bilbao, puesto que él era el único alumno que se presentaba, de manera que o le votabas a él o votabas en blanco. Al lado del director estaban dos compañeras, apuntando los nombres. Yo voté a Javier Bilbao, el cual recibió, aproximadamente, unos 130 votos.
Según me contó el candidato electo, la mañana fue aburrida. No había emoción, ya que sólo se presentaba él.
Pienso que la gente no se presenta, porque representar a alguien es una gran responsabilidad.

El torneo de fútbol no se celebrará

Diego Madrazo Arce
Finalmente, el torneo de fútbol que algunos alumnos de la ESO quisieron programar, no se realizará. Según los organizadores, la razón por la que no se ha podido llevar acabo el torneo es la presencia de algunas personas en el campo de fútbol a las que no se podía controlar ni amenazándolas con la expulsión del torneo.
Los creadores del torneo intentaron evitar esto poniendo unas normas que decían que el que participara en el torneo tendría que abonar una cantidad de 0.50 céntimos por persona y que, si algún miembro de algún equipo se metía en un partido ajeno al suyo, él y su equipo se verían expulsados del torneo. Una vez implantadas estas normas, sin embargo, los organizadores decidieron no realizar el torneo, porque pensaban que les llevaría mucho trabajo controlar a todos los participantes y, si por algún motivo tuvieran que expulsar a un equipo, no querían malos rollos con los integrantes del mismo.
Esta es la explicación que me han dado. Y yo personalmente no la comparto, ya que creo que con un poco de ayuda de los profesores que están de guardia se podría celebrar el torneo. En todo caso, son ellos los que lo han decidido y habrá que respetar su decisión.

Lo que tardan algunos en corregir

Elena Fernández Marcos
Mi madre siempre me dice: "Tu trabajo ahora es estudiar", y yo estudio todos los días para cumplir con los objetivos. El trabajo de los profesores es enseñar y ello conlleva trabajar, no solo estar en clase todos los días para que los alumnos asimilen todos los conocimientos. Con esto quiero decir que de la misma manera que yo estudio, cuando me ponen un examen en un día determinado, los profesores no deberían tomarse todo el tiempo que quieran para corregirlos, ya que tener que esperar durante semanas y a veces hasta casi un mes para saber si realmente todo el esfuerzo ha merecido la pena, no es algo agradable. Algunos profesores nos dicen que el fin de semana se hizo para descansar, otros profesores dicen que tienen muchas cosas que hacer, yo también, pero siempre saco tiempo para hacer todas las cosas. No obstante, también hay que admitir que hay profesores que te sorprenden llevando los exámenes al día siguiente o un par de días después.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

¿Qué ha pasado en el callejón?

Cristina Romillo Barquín
¿Qué ha pasado en el callejón?¿Por qué han puesto una verja que lo separa del prado?
Este tipo de preguntas nos las hicimos al empezar el curso. Pues bien, todo tiene una sencilla explicación. Durante el verano el dueño del terreno de al lado tuvo algún altercado con un grupo de adolescentes que iba a beber allí. Estos, además de no recoger los envases, los tiraban al prado. Un día, el dueño, cansado de la repetición de estos actos, se enzarzó en una discusión con los chavales, amenazándolos. Se denunciaron mutuamente y, para evitar este tipo de problemas, el propietario ha decidido poner una verja que separa el callejón del prado.

Los profesores ya han votado

Carlos Rodríguez Mayo
Durante el primer recreo y bajo la presidencia del Señor Director, se ha realizado la votación de los profesores para las cuatro plazas vacantes del Consejo Escolar.
El resultado ha sido el siguiente:
- Agustín Gutiérrez : 27 votos.
- Mariano Lanau : 27 votos.
- Fernando Mansilla : 22 votos.
- Carlos Rodríguez : 21 votos.
En lista de espera, para cuando alguno de los actuales representantes cause baja, queda:
- Emilio Rubín : 17 votos.
Se denota que los candidatos que han escrito en este blog han sido los menos votados. ¿Serviría esta apreciación para formular alguna hipótesis?

A favor de la nueva ley antitabaco

Elsa Ajo Navarro
Falta poco para que comience diciembre, ese mes que será el último en el que se podrá fumar en bares y restaurantes, y en las proximidades de colegios y hospitales. Este mes será para muchos un infierno, ya que temerán que llegue el día 31 y, después, el 1. Para otros tantos comenzará la cuenta atrás para poder entrar en locales sin tener que apestar a tabaco al salir.
Pues bien, este artículo no es más que mi reflexión y en él quiero exponer que sin leyes no tendríamos libertad. Puede parecer que esta ley quita la libertad a los fumadores, quizás sí, pero ellos han decidido fumar y en cambio todos los no fumadores o ex fumadores no eligieron enfermar ni oler continuamente el humo de los demás. Por esto creo que la ley que estrenará el año no es más que otra medida para fortalecer la libertad y los derechos de cada uno.
Y es verdad que se da mucha importancia al tema del tabaco, y más últimamente, pero si no se la diésemos, si no informásemos, entonces sucedería que la gran mayoría de los niños comenzarían a fumar y que gran parte de los fumadores, activos y pasivos, enfermarían cada año. También se produciría un aumento del número de afectados por el cáncer y seguirían muriendo camareros por la inhalación de humo en su trabajo, mientras la gente mira para otro lado.
Para que esto no suceda están las leyes y más esta que afecta a la salud de todo el mundo.

martes, 23 de noviembre de 2010

Ahora sí, en campaña...

Carlos Rodríguez Mayo
Afortunadamente, hay profesores, como Teresa y Emilio, que me envían sus escritos y se comprometen con lo que dicen y hacen. A ambos les agradezco que den la cara y utilicen este blog que ha sido creado, sobre todo, para esto.
A mi me gustaría también comprometerme, pero ¿con qué me comprometo? ¿De qué lado me encuentro?
Leo los compromisos de Emilio y estoy de acuerdo: apruebo el que “la enseñanza sea democrática y respetuosa con los derechos, conocedora de las diferencias, y en el que la sanción sea un instrumento educativo”, pero si eso quiere decir que la actividad en clase o lo que hace una familia un fin de semana ha de aprobarse sistemáticamente por referendum de todos sus miembros, si eso quiere decir que se puede poner en duda la autoridad del profesor o de los padres sobre el comportamiento de sus alumnos e hijos para ordenarlo con arreglo a los objetivos educativos que la sutentan, si eso quiere decir que, teniendo en cuenta esas diferencias, debe ser distinta la tabla de medir los méritos y los deméritos de cada cual, entonces no estamos de acuerdo.
Sinceramente, creo que ha llegado el momento de poner los puntos sobre las íes y de buscar un equilibrio positivo. Y es que hay derechos, pero también obligaciones. Se deben tener en cuenta las diferencias, pero nunca a costa del principio de igualdad ante la ley. No me parece que el problema de nuestro instituto sea el autoritarismo de los profesores ni tampoco el mal comportamiento de los alumnos. Hay que intentar ver los problemas desde la óptica de los que saben, que son los profesionales: los profesores; y hay que saber tratarlos con justicia y transparencia. La táctica del avestruz de los políticos no resulta educativa ni eficaz. Los profesores tenemos por delante una tarea conjunta y coordinada de denuncia y de responsabilidad. Para ayudar en todo eso estaré en el Consejo Escolar, si me votan mis compañeros, para eso y para exigir que se cumplan los acuerdos de los órganos colegiados (como el Plan de Potenciación de las Lenguas Extranjeras, que ha sido ignorado este año por la dirección) y especialmente para que no se olvide nunca lo más importante: Que somos una institución educativa.

Carta remitida por Emilio Rubín a sus compañeros para solicitar su voto.

Estimados compañeros:
Una vez más hay que elegir a nuestros representantes en el Consejo Escolar y esta vez me presento para desarrollar esa función.
Quiero que conozcas las razones que me han llevado a tomar esta decisión, y si las compartes, quiero solicitar tu apoyo.
Me presento porque pienso que antes de reunirse el Consejo Escolar, los representantes del profesorado deben recoger la opinión de los profesores sobre los temas que se van a tratar en el orden del día.
Me presento porque pienso que después de cada reunión del Consejo Escolar, se debe informar a los profesores de lo sucedido: de los acuerdos y de las razones por las que se han tomado.
Me presento porque pienso que los representantes del profesorado deben reflejar en la mayor medida posible, las diferentes posiciones y sensibilidades de los docentes que componen el otro órgano colegiado, dirtectivo del Centro: El Claustro de Profesores.
Me presento porque creo que para formar los ciudadanos que exige la sociedad democrática actual, el modelo educativo ha de ser así mismo democrático, respetuoso con los derechos y consciente de las diferencias, un modelo en el que la sanción y la prohibición sean sólo herramientas educativas.
En el caso de contar con el apoyo suficiente para ser elegido representante del Claustro en el Consejo Escolar, me comprometo a:
a) Recoger las opiniones de los miembros del Claustro que lo deseen sobre los temas del orden del día de las sesiones del Consejo Escolar que se convoquen.
b) Informar a los miembros del Claustro que lo deseen sobre lo ocurido en el Consejo Escolar.
c) Abordar la solución de los problemas desde planteamientos educativos democráticos que fomenten la actividad docente y el desarrollo del alumno en un ambiente de respeto y responsabilidad.
Si consideras que puedo representar tus intereses, te pido tu apoyo y tu voto.
Emilio Rubín Gómez

Candidaturas al Consejo Escolar

Teresa Negro
Yo no me he presentado como candidata a representante de los profesores al Consejo Escolar, pero quiero explicar por qué:
1º) Ya fui representante durante 4 años (por cierto con el mayor número de votos, lo cual fue muy de agradecer).
2º) Creo que en estos cargos, igual que en el resto de los cargos de un instituto deben participar la mayoría, de forma rotatoria, dentro de lo que se pueda. Todo el mundo debe asumir la responsabilidad de representar a sus compañeros, si éstos así lo consideran, y si se piensa que se puede contribuir a mejorar el funcionamiento del centro.
De todas formas, cuando hay varios candidatos, creo que a todos nos gustaría conocer los planes y “programas” que se presentan, teniendo en cuenta la importancia del Consejo Escolar en cuestiones relativas al funcionamiento del centro, como por ejemplo la elección del director. Creo que un motivo fundamental, sería expresar en el Consejo Escolar las opiniones de los profesores a los que representan y conseguir un buen y eficaz funcionamiento, en un ambiente agradable y de consenso, e informar de los acuerdos adoptados.
Un dato significativo, y a mi entender negativo, es el poco interés de nuestros alumnos en esa representación. Yo lo he constatado con los alumnos de los que soy tutora. Por escrito les pregunté las causas y prácticamente la mayoría no quería esa responsabilidad y se la colocaba a otro. Todo esto después de un rato hablándoles de lo importante que es elegir a nuestros representantes, la democracia, etc. No debemos, los profesores y responsables educativos, transmitir bien esos valores, ya que a nuestros alumnos no parecen importarles.
Yo no creo que la mayoría de los alumnos sean unos irresponsables, y tampoco que no tengan interés por saber y entender las cosas que les contamos, aunque al principio parezcan difíciles. ¿Pero qué hace que no haya representantes en el Consejo Escolar y que los alumnos cuando tienen que optar por asignaturas elijan siempre lo más fácil y no tengan interés por optar hacia lo que explica el funcionamiento básico del mundo como son las materias científicas? ¿Por qué, a nivel general, ocurre esto en nuestro país, que tiene tanta necesidad de alumnos que se interesen por la ciencia para poder competir con otros países de nuestro entorno, y no pagar patentes por todo, y estén preguntando constantemente en clase ¿porqué no hay nombres españoles entre los científicos que citas?  Y… ¿Porqué no hay mujeres?
No podemos dar la impresión de que no nos interesa hacer las cosas bien, porque eso se transmite al alumnado, y parecería que solo importa tener las estadísticas adecuadas, pero no el conocimiento; entender no importa si da el resultado, el proceso es lo de menos. Así no saldremos adelante. ¿A qué nos estamos dedicando?