lunes, 14 de febrero de 2011

Democracia e igualdad

Carlos Rodríguez Mayo
En mis clases de historia me preguntan por lo que quieren los egipcios y los tunecinos. Ellos vienen de sistemas autoritarios que se han impuesto por la fuerza de las armas después de su independencia y quieren la democracia, les digo.
Sin embargo, yo no lo tengo tan claro. Además del carácter reaccionario de los fundamentalistas musulmanes, que amenazan con aprovechar la situación para llegar al poder, hay una cuestión problemática que se va haciendo cada vez más evidente: Las mujeres no están en la lucha. Las mujeres se quedan en sus casas a esperar a sus maridos. Las mujeres parecen aceptar que su historia sea escrita por los hombres.
En estas condiciones: ¿Se prohibirá la ablación del clítoris? ¿Se permitirá a la mujer que lo desee caminar por la calle sin tener cubierto el pelo? ¿La mujer podrá liberarse de la discriminación que la esclaviza? Yo creo que no, porque eso enfrentaría a los demócratas con la mayoría islámica. En consecuencia, no hace falta pensar mucho para concluir que allí no es posible una verdadera democracia. Y es que una democracia no es sólo votar de tiempo en tiempo. Sin reconocer y garantizar el principio de igualdad ante la ley, (ese que es contradicho por la discriminación positiva) nunca existirá una verdadera democracia.

4 comentarios:

  1. Yo tampoco veo claro lo que va a pasar en esos países donde en los últimos meses la población se ha echado a la calle para dar un giro a su régimen político.

    Los países donde el peso del Islam es importante suelen tener, en general, problemas a la hora de importar modelos europeo-occidentales como el democrático, pues son, por un lado, sociedades sin tradición democrática y, por otro, sociedades marcadamente machistas, donde la mujer está relegada a un segundo plano en todo y recluida en el ámbito doméstico.

    Yo, si fuera usted, ya me daría con un canto en los dientes si consiguen una democracia "parecida" a las accidentales, aunque se mantengan las diferencias de género. Esperar algo más creo que sería soñar, y soñar es bonito, pero esto no es una cuestión de belleza.

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  2. En efecto, coincido al 100% con su gran acierto/error tipográfico. Los nuevos regímenes del Norte de África serán "democracias accidentales".

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  3. Desde mi humilde opinión, va a ser muy dificil que haya una verdadera democracia en Egipto. Los radicales islamistas están ansiosos por llegar al poder y, aunque no lleguen al poder, contarán con representantes. El problema le vamos a tener los paises europeos con el terrorismo islámico, ya que los regímenes políticos que había en Egipto y Túnez, retenían a gran parte de los islamistas radicales que partían hacia Europa. Una cosa no justifica a la otra, eso es evidente, que tienen derecho a ser libres y elegir a sus representantes, pero como en España tomamos medidas (o eso nos dicen), para que partidos anticonstitucionales no lleguen al poder, esperemos que allí también se haga, porque si entran en el poder, al fin y al cabo seguirá siendo una dictadura.

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  4. Yo creo que todo lleva su tiempo, primero liberarse de los tiranos que oprimen al pueblo, cuando hayan logrado esto las mujeres tendran que hacer su propia revolución para liberarse de los tiranos que las oprimen a ellas (padres, maridos,..., hombres)

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